La jornada de las mujeres "predicadoras" en Alemania

Mayo 20, 2020
Origen: fsspx.news

"La revolución es como una bicicleta: cuando las ruedas dejan de moverse, se cae". Esta famosa cita del Che Guevara es el lema de cualquier revolucionario que se precie de serlo, aunque sea católico. Algo que los modernistas han comprendido a la perfección, incluidos aquellos que caminan sinodalmente.

El sábado 17 y el domingo 18 de mayo, la Asociación de Mujeres Católicas de Alemania - Katholische Frauengemeinschaft Deutschlands (kfd) - inauguró la primera jornada nacional de predicación de la Iglesia Católica en Alemania. Esta iniciativa sigue las huellas del Camino Sinodal, que ha sido testigo de la multiplicación de acciones orientadas hacia la dirección progresista de una supuesta renovación.

Esta jornada consistió en doce predicaciones dadas por doce mujeres en doce lugares diferentes. Algunas incluso predicaron durante una celebración eucarística.

Para justificar este abuso en forma de acción militante, se buscó un fundamento supuestamente teológico en las Sagradas Escrituras. La exégesis moderna supuestamente ha descubierto una apóstol, una tal Junia, citada en la Epístola de San Pablo a los romanos (16, 7), cuyo verdadero género, femenino y no masculino, habrían corregido. Y como el texto dice: "Saludad a Andrónico y a Junia, mis parientes y compañeros de cautiverio, que son muy estimados entre los apóstoles, y que creyeron en Cristo antes que yo", debe entonces concluirse que había al menos una mujer apóstol...

La tradición unánime sabe que el término Apósto, en sentido estricto, designa a cada uno de los miembros de los Doce elegidos por Nuestro Señor. Y que el término apóstol, en sentido amplio, se asigna a las personas activas en la propagación del Evangelio. Así, la tradición se complace en hablar de Santa María Magdalena como "la apóstol de los apóstoles", que corrió a anunciar a los Apóstoles la resurrección de Cristo. Por tanto, no hay ningún fundamento para estas elucubraciones modernas que quisieran inventar una nueva Apóstol.

No nos engañemos: la Asociación de Mujeres Católicas de Alemania reclama la igualdad de género en la Iglesia, incluso si eso significa lograrlo por la fuerza. Lo que realmente se exige a través de esta acción, es que todos puedan predicar en la Iglesia: "Cuánto más rica sería nuestra proclamación si los hombres y las mujeres predicaran regularmente".

Taceant mulieres ! 

Las predicadoras quieren cambiar la ley de la Iglesia. Actualmente, el Reglamento del Servicio para la Predicación Laica, publicado por la Conferencia Episcopal de Alemania en 1988, establece que los laicos pueden predicar durante los "servicios de la palabra". A pesar de esta concesión aberrante, la nueva ley sostiene que la homilía de la misa está reservada para el sacerdote o el diácono.

Sin embargo, esto no impidió que algunas de las predicadoras hicieran uso de la palabra durante la misa. Una de ellas afirmó sin rodeos: "Estoy a favor de la abolición definitiva de la prohibición de predicar en la Santa Misa para las personas no ordenadas. Esto excluye de facto a las mujeres: por lo tanto, hace falta un elemento en la tarea tan central de la predicación".

Otra de las participantes vio en la Jornada de las Mujeres Predicadoras una contribución al camino sinodal, ya que la abolición de la prohibición para los laicos de predicar durante una celebración eucarística "sería un pequeño paso, aunque importante, en lo que respecta a la renovación necesaria de la Iglesia".

El hecho de que la disciplina de la Iglesia esté basada en una revelación divina irreformable no preocupa en lo más mínimo a estas viragos. Sin embargo, San Pablo dice: "Las mujeres guarden silencio en las asambleas; porque no les compete hablar" (1 Cor. 14, 34). Pero la inmutabilidad de la Tradición ya no tiene ningún sentido entre los modernistas. El movimiento la ha reemplazado: están sumergidos en el evolucionismo. Y la pequeña bicicleta no tiene la menor intención de detenerse, especialmente en sus cabezas...