La llegada de Magallanes a Filipinas: la batalla de las islas ha terminado

Septiembre 04, 2020
Origen: fsspx.news
Iglesia de San Pedro en Limasawa, construida en 1620

En Filipinas, los historiadores finalmente han resuelto la polémica sobre la ubicación exacta de la celebración de la primera misa en el archipiélago: la situación era urgente, ya que el país pretende conmemorar con gran fastuosidad el 500 aniversario de la llegada del cristianismo. Un jubileo previsto para 2021.

La isla de Limasawa abarca un territorio de diez kilómetros en la región de Leyte-Sud, en el centro del archipiélago.

Según el cronista oficial de la expedición encabezada por el célebre explorador portugués Fernando de Magallanes, fue en este lugar -al que llamó Mazaua- donde desembarcaron los barcos el 31 de marzo de 1521.

Con motivo de la misa del domingo de Resurrección -la primera celebrada en esta nueva y prometedora tierra- el capellán de la flota, el Padre Pedro De Valderrama, plantó una cruz.

Muchos siglos después, en 1960, una ley consagró la isla de Limasawa como el principal lugar conmemorativo de esta primera misa y de la llegada del cristianismo a Filipinas.

Sin embargo, en la década de 1980, el Padre Joesilo Amalla, director del Museo Diocesano de Liturgia de Butuán, en la provincia de Agusan-Nord, dijo algo distinto: la mención de "Mazaua" se referiría a Masao, una isla que se encuentra en el territorio actual del municipio de Butuán, y no en Limasawa.

Esto ocasionó que se interpusiera un gran número de solicitudes al Instituto Nacional de Historia para estudiar la nueva pista. El 31 de marzo de 2010, el Padre Amalla celebró la misa en Butuán, ¡en latín, por si fuera poco! -a fin de "recuperar mejor el ambiente de esta primera misa" celebrada en el archipiélago, declaró.

No fue sino hasta 2018 que se inició una nueva investigación. Dos años después, el 19 de agosto de 2020, el Instituto Nacional de Historia ha decidido sobre la cuestión: la primera misa tuvo lugar en la isla de Limasawa.

La reacción del Padre Oscar Cadayona, vicario general de la diócesis de Maasin, no tardó en llegar: "las pruebas que señalan a Limasawa no pueden ser refutadas, estamos muy contentos", expresó con alegría.

Por lo tanto, será en una zona ubicada un poco al oeste de Limasawa donde se inaugurará, en 2021, el jubileo que conmemora el medio milenio de la victoria de la Cruz sobre la oscuridad del paganismo en Filipinas.