La Rusia ortodoxa y el catolicismo romano (3)

Mayo 04, 2022
Origen: fsspx.news

El acto de consagración de Rusia del Papa Francisco, el 25 de marzo de 2022, plantea algunas preguntas sobre la forma en que fue percibido por los ortodoxos rusos.

Las dos primeras partes de este artículo se centraron en el contexto histórico, político y religioso, así como en la actitud de los ortodoxos rusos hacia una conversión a la unidad católica. La segunda parte mostró que los rusos no ven la utilidad de la consagración de su país al Inmaculado Corazón de María, pues ya reconocen a la Virgen como la Madre de Dios, y por eso se excluyen del mensaje de Fátima.

El mensaje de Fátima más actual que nunca

En consecuencia, por el momento, "Rusia no se ha convertido y languidece en la corrupción moral y el pecado que domina el mundo. Occidente tampoco se ha convertido. También ha ignorado el mensaje de Fátima, aun cuando tenía tanto que ganar.

"Si el mensaje de Fátima no hubiera sido rechazado, el llamado universal de Nuestra Señora a la oración, la penitencia y el cambio de vida habría producido maravillas que habrían transformado el mundo".

Por lo tanto, debe admitirse que "Oriente y Occidente no han prestado atención al mensaje de Fátima. El mundo entero necesita convertirse, porque el error aún domina en todas partes. Oriente y Occidente han tomado una posición que no tiene nada que ver con Fátima, por la cual se unen a un mundo moderno asolado por el pecado".

En la misma línea, Riccardo Cascioli pidió en La Nuova Bussola Quotidiana, el 28 de marzo, que el acto de consagración no haya sido en vano. Según él, "corre el riesgo de quedar en un episodio aislado, si no comprendemos que nosotros somos los primeros a los que se nos pide convertirnos, volver a Dios. […]

"Para que no se entienda como una especie de rito mágico, el acto de consagración compromete a cada uno de nosotros a la conversión, exige nuestra voluntad de 'dejarnos reconciliar con Dios', como dice San Pablo a los Corintios [2 Cor 5, 20]".

Y añade: "Esto concierne a todos: los gobiernos de Rusia y Ucrania, la OTAN, la Unión Europea y todos los que participan en este 'juego'. […] Ucrania se queja con razón de la agresión rusa y tiene derecho a defenderse; pero Rusia puede quejarse con razón de las provocaciones de la OTAN; y los antiguos países del Pacto de Varsovia tienen todas las razones para temer el nuevo expansionismo ruso y pedir el paraguas de la OTAN, etc. […]

"La historia es una maraña de errores y razones, y solo se puede salir de ella cambiando de perspectiva, saliendo de la lógica del enemigo, de la ilusión de que el mundo estaría mejor sin tal o cual hombre, sin tal y tal pueblo. Solo podemos salir de esto volviendo a Dios y comenzando por nosotros mismos".

Por lo tanto, el mensaje de Fátima sigue siendo de gran actualidad. En su entrevista con Diane Montagna, citada anteriormente, monseñor Schneider afirma: "Debemos esperar que la consagración de Rusia acelere el triunfo del Inmaculado Corazón de María, que consistirá en una auténtica renovación de la vida de la Iglesia católica, es decir, en un nuevo esplendor de la pureza de la fe católica, de la santidad de la liturgia y de la santidad de la vida cristiana.

"Finalmente, debemos esperar que la consagración de Rusia acelere una era de paz para la humanidad. Sin embargo, la paz verdadera y duradera dentro de la sociedad humana solo se establecerá cuando Cristo reine sobre la sociedad humana. Como escribió el Papa Pío XI: 'Resulta claro que no hay paz de Cristo sino en el reino de Cristo, y que no podemos nosotros trabajar con más eficacia para afirmar la paz que restaurando el reino de Cristo" (Encíclica Ubi arcano, 49).

Por tanto, "oración y penitencia" siguen siendo las consignas de Nuestra Señora que los católicos deben seguir fielmente, como recordaba la declaración de la Casa General del 19 de marzo:

"La Fraternidad San Pío X confía más que nunca en el rezo del santo rosario y en la práctica de la penitencia. Ora de manera especial por la paz en el mundo, cada vez más convencida de que las naciones solo encontrarán la concordia mediante una verdadera conversión a Cristo Rey, a través del Corazón Inmaculado de María".