La Santa Sede adopta una gestión colaborativa

Agosto 17, 2021
Origen: FSSPX Spirituality
El Padre Juan Antonio Guerrero Alves, jefe de la secretaría de economía

En el Vaticano, recientemente inició un "proyecto piloto para la evaluación del personal y el análisis integral del nivel de eficiencia, competencia y comportamiento" del personal. Una iniciativa sin precedentes que ha dejado a algunos con un sabor amargo.

El proyecto, cuyo objetivo declarado es lograr una "movilidad virtuosa" dentro de la Curia, concierne, en primer lugar, a determinadas oficinas, antes de ampliarse a otras, si la experiencia se considera exitosa.

Cada empleado deberá realizar, junto con su superior, su propia valoración en las categorías de "eficiencia y método", "competencia" y actitud en el trabajo, sin omitir el comportamiento con el entorno inmediato.

La escala de evaluación, que también incluye una autoevaluación realizada por el interesado, prevé para cada sector puntajes del 1 al 5: de "insuficiente" a "mejorable", luego "adecuado", hasta "bueno" y finalmente "excelente".

En seguida, una hoja de Excel calculará una puntuación parcial para cada categoría y una puntuación global final, siempre de 1 a 5.

Para el Padre Juan Antonio Guerrero Alves, actual prefecto de la Secretaría de Economía, esta iniciativa forma parte de la reforma de la Curia Romana deseada por el Papa Francisco, una reforma durante la cual "la necesidad de nuevas habilidades está surgiendo en muchos sectores".

Por el momento, el proyecto piloto concierne solo a algunas oficinas, pero "después de recibir la retroalimentación de la experiencia, todos los órganos de la Curia se irán involucrando paulatinamente, para llegar a una visión global de los medios", especificó el jesuita en términos bien elegidos.

Bajo los frescos de los palacios apostólicos, la noticia fue recibida con perplejidad, incluso con cierto escepticismo: ¿cuál es esta necesaria "evolución de los comportamientos y las capacidades" que la Secretaría de Economía se ha marcado como objetivo? ¿Qué ocurrirá, más precisamente, cuando la autoevaluación del empleado difiera del juicio emitido por el empleador?

La augusta ciudad leonina podría convertirse entonces en el escenario de una cizaña muy difícil de erradicar...