La Santa Sede condena el informe Matic

Julio 13, 2021
Origen: fsspx.news
Monseñor Paul Richard Gallagher

Monseñor Paul Richard Gallagher, secretario para las relaciones con los estados, equivalente a ministro de asuntos exteriores, dio a conocer la posición de la Santa Sede sobre la aprobación del informe Matic por los eurodiputados, al margen de una visita a Portugal, el 7 de julio de 2021.

"Evidentemente, no es difícil imaginar cuál es la posición de la Santa Sede al respecto. Estamos en contra de la idea de que el aborto puede ser un derecho humano", declaró el número tres del secretario de estado, durante una entrevista concedida a Radio Renascença.

El 24 de junio, el Parlamento Europeo aprobó, por 378 votos a favor, 255 en contra y 42 abstenciones, el informe Matic sobre "la salud y los derechos reproductivos en la Unión, en el marco de la salud de las mujeres" (Cfr. FSSPX.Actualidad: "El Parlamento Europeo adopta el informe Matic sobre el aborto".)

Este texto pretende consagrar el aborto como un "derecho" de todos los ciudadanos de los países de la Unión Europea (UE) y, como corolario, niega el derecho a la objeción de conciencia del personal sanitario en este ámbito.

Peor aún, ahora se hacen nuevas demandas sobre las modalidades de educación sexual.

Cuando se le preguntó sobre la amenaza contra la objeción de conciencia, Monseñor Gallagher dijo: "Estamos muy decepcionados porque las cláusulas de conciencia, dondequiera que existan, sean cuales sean las circunstancias, cualquiera que sea la ley, están siendo eliminadas. Y sabemos que esta es una tendencia creciente en muchas partes del mundo. Por tanto, estamos decepcionados por esta decisión".

No es suficiente con estar "decepcionado" por la situación. Es necesario, como representante de la Santa Sede, presentar una oposición decidida ante un ataque de este tipo contra la conciencia, y especialmente la conciencia católica, iluminada por la fe, que se niega a participar de cualquier forma en un crimen tan abominable.

Los altos prelados nos han acostumbrado demasiado a estas respuestas débiles y amorfas. Su palabra debería consolar a quienes pronto serán sometidos a presiones intolerables: aceptar o renunciar. Consolarlos y apoyarlos en la difícil lucha que se avecina.

El secretario para las relaciones con los estados también intentó despejar el terreno sobre el tema de las complejas relaciones que mantienen el Papa Francisco y el primer ministro húngaro Viktor Orban, ya que el tratamiento de la crisis migratoria que atraviesa Europa es muy diferente dependiendo del lado en que estemos colocados: a orillas del Tíber o del Danubio.

Cuando el periodista mencionó la visita relámpago del sucesor de Pedro en Hungría, preguntándose si debería ser vista como una señal de desaprobación hacia el ejecutivo local, Monseñor Gallagher respondió: "No, este no es un juicio sobre el gobierno o las autoridades de Hungría. El Papa dejó muy claro desde el principio que iría a Budapest exclusivamente para celebrar la misa de clausura del Congreso Eucarístico Internacional".

Una respuesta acertada, porque mientras un falso derecho al aborto busca afianzarse en Europa, sería imprudente que la Santa Sede denigrara a un país que se opone a la deriva ideológica de la UE. A menos que quiera cavar su propia sepultura...