La Secretaría de Estado confirma que el Papa apoya las uniones civiles homosexuales

Noviembre 04, 2020
Origen: fsspx.news

Una nota, enviada a todos los nuncios por la Secretaría de Estado de la Santa Sede, confirma las declaraciones del Papa Francisco emitidas en el documental "Francesco" sobre las uniones civiles entre homosexuales. Esto confirma también la oposición del Papa reinante a sus dos predecesores inmediatos. Y, a través de ellos, a la doctrina católica perenne.

La nota enviada a los nuncios por la Secretaría de Estado fue publicada por Monseñor Franco Coppola, nuncio en México, en su cuenta de Facebook. Al ser contactado por la agencia cath.ch, el nuncio confirmó que se trataba de un documento de la Secretaría de Estado. Otras dos nunciaturas, incluida la de Francia, confirmaron haber recibido esta nota, según informó I.Media.

¿Qué dice la nota de la Secretaría de Estado?

Este texto ofrece "algunos elementos útiles" para proporcionar "una adecuada comprensión de las palabras del Santo Padre" citadas en el documental. La nota empieza citando el origen de las palabras escuchadas en la película, origen que ya era más o menos conocido.

Las palabras del Papa en "Francesco" fueron tomadas de dos entrevistas diferentes. La primera respuesta se refiere al respeto y la atención pastoral hacia los homosexuales en general, y dentro la familia en particular. Francisco hace referencia al § 250 de Amoris laetitia, como subraya el texto.

Luego, el Papa responde a una pregunta sobre su oposición, como arzobispo de Buenos Aires, a una ley sobre la "igualdad de los matrimonios para las parejas del mismo sexo". Francisco se opuso en ese entonces a llamarlos de este modo. Dijo que era "incongruente hablar de matrimonio homosexual". Lo mismo repitió en su libro de entrevistas con Dominique Wolton: Encuentros con Dominique Wolton, la Política y la Sociedad. 

Pero lo nuevo es lo que agrega a continuación. Como explica la nota, "en el mismo contexto, el Papa habló sobre el derecho de estas personas a tener una cierta cobertura legal: 'lo que hay que hacer es una ley de convivencia civil; tienen derecho a estar cubiertos legalmente. Yo defendí eso'".

El texto recuerda que Francisco había dicho algo similar en una entrevista en 2014: "El matrimonio es entre un hombre y una mujer. Los estados laicos quieren justificar las uniones civiles para regular diferentes situaciones de convivencia, motivados por la necesidad de regular aspectos económicos entre las personas, como garantizar la asistencia sanitaria. Se trata de pactos de convivencia de distinta naturaleza, de los que no sabría dar una lista de las diversas formas. Es necesario ver los distintos casos y evaluarlos en su variedad".

La nota concluye diciendo: "Está claro que el Papa Francisco se estaba refiriendo a ciertas disposiciones estatales, y ciertamente no a la doctrina de la Iglesia, que ha reafirmado en numerosas ocasiones a lo largo de los años".

La nota intenta ahogar al pez, pero confirma la gravedad de las declaraciones

Monseñor Marcello Semeraro ya había intentado decir que el Papa Francisco no había tocado la doctrina. Pero admitió entonces que esta doctrina, afortunadamente, había cambiado mucho, porque la Iglesia ha cambiado mucho, porque el mundo ha cambiado mucho... La nota, simplemente dice que el Papa no modificó la doctrina sobre el matrimonio.

Pero el problema no es ese, sino el hecho de que lo que el cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, defendió en 2010, había sido claramente condenado por el Papa Juan Pablo II, en un texto publicado en 2003. Este documento fue elaborado por el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger, que se convirtió en Papa en 2010 bajo el nombre de Benedicto XVI.

En un artículo anterior incluimos la parte final de este texto titulado: "Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales". El texto dice lo siguiente:

"La Iglesia enseña que el respeto hacia las personas homosexuales no puede en modo alguno llevar a la aprobación del comportamiento homosexual ni a la legalización de las uniones homosexuales. Reconocer legalmente las uniones homosexuales o equipararlas al matrimonio, significaría no solamente aprobar un comportamiento desviado y convertirlo en un modelo para la sociedad actual, sino también ofuscar valores fundamentales que pertenecen al patrimonio común de la humanidad (No. 11)". (Las palabras resaltadas en cursiva son de la redacción de FSSPX.Actualidad).

En el No. 10 se especifica que: "Si todos los fieles están obligados a oponerse al reconocimiento legal de las uniones homosexuales, los políticos católicos lo están en modo especial, según la responsabilidad que les es propia. Por lo tanto, "el parlamentario católico tiene el deber moral de expresar clara y públicamente su desacuerdo y votar contra el proyecto de ley" sobre las uniones homosexuales. "Conceder el sufragio del propio voto a un texto legislativo tan nocivo del bien común de la sociedad es un acto gravemente inmoral".

En el documental, que no es un acto magisterial ni oficial, el Papa Francisco defiende la legalización de las uniones homosexuales, y afirma que la ha defendido desde hace años. Así lo confirmó un artículo de Monseñor Héctor Aguer, ex arzobispo de La Plata, Argentina, que fue publicado en InfoCatolica el 28 de octubre pasado. Monseñor Aguer reveló que, durante una reunión plenaria de los obispos argentinos, el cardenal Bergoglio propuso reconocer las uniones civiles entre personas del mismo sexo. Pero la mayoría rechazó la propuesta.

El documental "Francesco", premiado por el Vaticano, ha sido difundido en todo el mundo. Anima, a través de la boca del Papa, a aceptar las uniones civiles entre homosexuales y, por tanto, anima a los políticos católicos a apoyar leyes que vayan en esta dirección.

La Secretaría de Estado debe ahora explicar cómo es que un acto, calificado como "gravemente inmoral" en 2003 por un texto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se ha convertido hoy en un acto bueno, ya que es algo que "hay que hacer", según el Papa reinante.

Las palabras de Francisco en el documental son, en sentido estricto, un escándalo: un escándalo gravísimo, porque emana de la Cátedra de Pedro.