La subversión sincretista de la Conferencia Episcopal de Italia

Noviembre 05, 2019
Origen: fsspx.news

Por sincretismo se entiende la reunión o fusión de doctrinas de varias religiones, o incluso la convergencia de cultos de diversos orígenes, como lo practicaba, por ejemplo, el paganismo romano al asimilar los elementos religiosos de los países conquistados.

Unas palabras sobre el sincretismo

Desde el punto de vista católico, el sincretismo se refiere a la introducción de elementos ajenos en la doctrina o el culto de la Iglesia. Los apóstoles y misioneros a menudo tuvieron que combatir esta tendencia perniciosa entre los pueblos recién convertidos, y esto desde el comienzo de la historia de la Iglesia. Un famoso ejemplo se relata en el Nuevo Testamento, cuando los judíos convertidos querían continuar practicando la Ley Antigua. Fue necesaria la energía de San Pablo para poner fin a esta desviación, que amenazaba con corromper la verdadera religión, la de los "adoradores en espíritu y en verdad" (Jn 4, 23), a partir de entonces liberados de las prescripciones de la ley mosaica. 

A lo largo de los siglos, el peligro sincretista ha surgido regularmente, tanto en los países de Europa como en otros continentes. Los misioneros han pagado con sus vidas su celo por la pureza de la doctrina y el culto entre las poblaciones no convertidas del todo que se negaban a abandonar ciertas costumbres paganas.

En América del Sur, así como en otros lugares, la Iglesia siempre ha luchado contra los diversos cultos idólatras prohibiendo a los fieles cualquier acción o participación que se oponga a la fe o a la disciplina eclesiástica. Pero eso fue antes de la llegada de la teología de la liberación y sus sucedáneos, como la teología india.

Los principios que están en juego

La Iglesia se muestra particularmente severa y vigilante en lo concerniente a la preservación de la pureza de la fe. Ha luchado durante su historia contra un número considerable de herejías, desviaciones, transigencias o introducciones de elementos extraños en su doctrina. La razón es obvia: la fe es una revelación, sobrenatural, de origen divino, que ninguna persona tiene el derecho de cambiar o alterar. Fue entregada a los hombres por Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado, y por todos los que están vinculados a él, tanto en el Antiguo Testamento, especialmente mediante los profetas, así como en el Nuevo a través de los Apóstoles.

Esta doctrina que viene del cielo, dada por Dios, es absolutamente intocable. Nadie puede agregar ni suprimir nada a lo que Dios mismo ha revelado. Existe incluso una amenaza explícita de Dios sobre este tema, en el libro del Apocalipsis: "Yo advierto a todo el que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguien añade a estas cosas, le añadirá Dios las plagas escritas en este libro; y si alguien quita de las palabras del libro de esta profecía, le quitará Dios su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa, que están descritos en este libro" (Ap. 22, 18:19). 

Lo mismo aplica en lo concerniente al culto, que es la expresión de la fe según la conocida fórmula de San Próspero de Aquitania: "Legem credendi lex statuat supplicandi", "La ley de la oración determine la ley de la fe". Es por eso que la Iglesia se muestra extremadamente celosa de la pureza del culto divino. Cuando se celebran los ritos de los sacramentos, lo está en juego es la confesión de la verdadera fe en Dios y en Jesucristo. Por ello todos los elementos que los componen deben elegirse cuidadosamente para que esta confesión sea recta, pura e íntegra.

"Missio" y la propaganda sincretista de los obispos italianos

La Conferencia Episcopal de Italia está integrada por un organismo pastoral dedicado a las misiones extranjeras llamado Missio. Este organismo publicó en abril de 2019 un folleto en línea para ayudar a los fieles a prepararse para el Sínodo sobre la Amazonía, el cual contiene mucha información sobre el Amazonas, su tierra, sus pueblos y, por supuesto, sobre la Iglesia en la tierra amazónica, con "sus testigos y sus mártires".

En la página 17 de este documento se encuentra la siguiente oración: "Pachamama de estos lugares, bebe y come a gusto esta ofrenda, para que sea buena esta tierra. ¡Pachamama, buena Madre, sé propicia! ¡Sé propicia! Haz que el ganado marche bien y no se canse. Haz que brote bien la semilla, que no le suceda nada malo, que no le tome la helada, que produzca buena cosecha. A ti que te pedimos, ¡dánoslo todo! ¡Sé propicia! ¡Sé propicia! Tal es la oración a la Madre Tierra de los pueblos incas que el folleto presenta a sus lectores.

Esta oración tira por el suelo las explicaciones presentadas por el Vaticano para tratar de contrarrestar la acusación de haber alentado, en el Sínodo para la Amazonía, los cultos idólatras. En la oración no se le pide a una abstracción o símbolo que sea propicio. Con respecto a la Tierra a la que está dirigida esta oración, no es nuestra madre. Es una criatura, que algún día será nuestra tumba.

Aún quedan varias preguntas por responder. ¿Qué hace una oración idólatra en un boletín misionero católico? La tipografía la pone en pie de igualdad con otras oraciones citadas, como la oración final a Dios, Uno y Trino, insertada al final de la encíclica Laudato si'. La oración a un ídolo pagano se pone al mismo nivel con la oración cristiana.

¿La Conferencia Episcopal de Italia sugiere que los católicos de la Amazonía hagan uso de esta oración? ¿Que vivan en un sincretismo tan burdo que no encuentren ningún problema en rezarla? ¿Que se puede poner en pie de igualdad a Dios y a la Pachamama, con total impunidad, en una publicación episcopal oficial?

¿Quieren los obispos italianos proponer a sus fieles que adopten este sincretismo ofreciendo oraciones a la diosa sudamericana? ¿Quieren, al contrario de sus predecesores que fueron valientes predicadores de la fe, retornar a una especie de politeísmo? El sitio web infoCatólica informó que la parroquia Sacro Cuore di Gesù en Verona, utilizó esta oración durante una vigilia misionera el viernes 25 de octubre de 2019, debidamente anunciada por la parroquia. Un periódico local, el Corriere del Veneto, del 29 de octubre, incluyó un reporte sobre las protestas hechas al obispo local.

Cuando el ejemplo viene de los superiores

Estas manifestaciones sincretistas donde los ritos paganos se mezclan o coexisten con la adoración católica recuerdan el escándalo de Asís en 1986. Organizado por el Papa Juan Pablo II el 27 de octubre de 1986, en este día de oración por la paz el Vicario de Cristo puso a disposición de los representantes de las religiones falsas varios lugares de culto. Sin duda, el evento más escandaloso fue la instalación por parte de un grupo de budistas de una monstruosa estatua de Buda sobre el tabernáculo de la Iglesia de San Pedro, en Asís.

En esa jornada de Asís, donde la Santa Iglesia sufrió una terrible humillación, debemos buscar el origen del actual relativismo doctrinal y litúrgico. La paganización de los espíritus encuentra allí su fuente, incluso si hoy es más visible que antes.

Un obispo que ha naufragado en la fe

Monseñor Erwin Kraütler, obispo de Xingu (Brasil) desde hace mucho tiempo, figura emblemática del progresismo y considerado un "mártir viviente" (sic) del bosque y los pueblos indígenas, ofrece un modelo esencial de esta paganización de los espíritus. En una entrevista con Tagespost, Monseñor Kraütler considera a los ídolos de la Pachamama como "una expresión de los pueblos indígenas" que podría "integrarse en nuestra liturgia". En el Sínodo para la Amazonía en Roma, quienes trajeron estas estatuillas son "cristianos católicos que no las veneran como deidades". Es un símbolo de la fertilidad. [Un símbolo al que han adorado, por cierto.] Y si para muchos es una deidad, entonces es un ataque contra el alma de un pueblo haberlas arrojado al Tíber".

Así es como Monseñor Kraütler insulta la memoria de la innumerable multitud de mártires, que ofrecieron sus vidas por negarse a adorar ídolos, o que no dudaron en destruirlos cuando los pueblos evangelizados continuaban recurriendo a ellos. Lo que este obispo ignora, ataca y desprecia es toda la tradición católica. Así es como un obispo que ha naufragado en la fe en algún lugar del río Xingu, la ha destruido también en las almas de los fieles. Un ciego que conduce a otros ciegos...