Las preocupantes cifras de la diócesis de Múnich en pleno camino sinodal

Junio 06, 2020
Origen: fsspx.news

En 2019, en la arquidiócesis alemana de Múnich y Frisinga, al frente de la cual se encuentra el cardenal Reinhardt Marx, principal artífice del sínodo alemán, un número sin precedente de fieles abandonaron la Iglesia, según indican las estadísticas oficiales publicadas el 26 de mayo de 2020.

"Aceptemos el hecho de que existen varios caminos de fe", declaró Monseñor Marx al periódico La Croix, el 28 de marzo de 2019. ¿Será que la multiplicidad de estos caminos confundió a los fieles del cardenal? Porque, según la Oficina de Estadística de Múnich, 10,744 fieles abandonaron la Iglesia en 2019, en comparación con los 8,995 del año anterior.

La Oficina de Estadística especifica que es la primera vez que esta cifra ha excedido el límite de 10,000, desde su creación en 1947.

Estas "salidas de la Iglesia" consisten en solicitar al Estado eliminar el registro de una persona como católica. En Alemania, una parte del impuesto se destina a los líderes religiosos, dependiendo del registro proporcionado por el ciudadano. Es así que del 8 al 9% del importe del impuesto sobre la renta de un católico va a la Iglesia. "Abandonar la Iglesia" es, por lo tanto, una negativa a pagar este impuesto.

En marzo pasado, la emisora Radio de Baviera realizó una encuesta a quienes habían decidido abandonar la Iglesia: las principales razones alegadas fueron el deseo de no pagar más el impuesto eclesiástico, los escándalos morales y el lugar de las mujeres en la Iglesia, considerado demasiado reducido. Estas razones muestran una creciente falta de fe, pero también una sensación de hastío frente al abandono del clero actual, especialmente en Alemania.

En lugar de luchar codo a codo contra la creciente secularización de la sociedad, predicando con entusiasmo la fe, la moral y la doctrina católicas, la Iglesia de Alemania, por el contrario, ha iniciado su "camino sinodal" en Frankfurt, el 29 de enero de 2020, con una consigna: "ir al encuentro de la opinión pública", como lo explicó un funcionario de la Conferencia Episcopal de Alemania (DBK), en La Croix del 23 de marzo de 2019.

Por su parte, el cardenal Marx no está exento de contradicciones. El 22 de mayo de 2020, durante una entrevista para el semanario Der Spiegel, declaró que no le gustaba la etiqueta de progresista con que se le califica. Como prueba de esto, explicó que siente un alma conservadora vibrar en su interior (sic). La evidencia: "Cuando tenía 15 años, no me gustó que, después del Concilio Vaticano II, las antiguas ceremonias y las imágenes tradicionales se eliminaron en muchos lugares".

Estas declaraciones son interesantes, ya que este apego sentimental a la antigua liturgia no evitó que el cardenal quisiera derrocar el dogma y la moral al lanzar el camino sinodal.