Las sorprendentes confidencias del cardenal Maradiaga

Enero 26, 2022
Origen: fsspx.news
El cardenal Oscar Maradiaga y el Papa Francisco

Uno de los cardenales que forma parte del círculo íntimo del actual Pontífice realizó un breve análisis de las principales etapas de un pontificado que parece cada vez más organizado como un papel pautado. 

Arturo Toscanini solía decir que hay dos clases de directores de orquesta: los que tienen la partitura en la cabeza y los que tienen la cabeza en la partitura.

El cardenal Oscar R. Maradiaga –arzobispo emérito de Tegucigalpa y coordinador del C9, el consejo de cardenales encargado de ayudar al Papa en su reforma de la Curia romana– parece entrar en la primera categoría descrita por el famoso maestro italiano.

En todo caso, así lo sugiere la desordenada entrevista concedida por el alto prelado, al canal Rome Reports, el 18 de enero de 2022.

El cardenal comienza afirmando que la idea del C9 germinó durante las "reuniones pre-cónclave", con un objetivo claramente expresado: "que la información no pase únicamente por las nunciaturas apostólicas o la secretaría de Estado" y que el Papa "tenga el apoyo de un grupo de cardenales 'de base'".

Todavía hace falta saber qué significa, en el pensamiento del porporato, la expresión "cardenales de base", que parece excluir una parte del Sacro Colegio, y cuál es la razón de esto.

Pero lo que es claramente visible, es que la idea de eludir a la Curia estaba en la agenda de los preparativos para el cónclave de 2013.

Más interesante aún es la descripción de un pontificado que parece programado de antemano, del mismo modo que un cartón perforado en un organillo; solo hace falta girar la manivela para que la partitura cobre vida: la obra del Papa Francisco consistiría en "una reforma a tres niveles", según monseñor Maradiaga.

"Un primer nivel espiritual, apoyado en gestos y eventos como el Jubileo de la Misericordia; un segundo nivel eclesiológico donde se le pide a la Iglesia que reflexione sobre la noción de sinodalidad; y finalmente un nivel institucional, con una reorganización de los dicasterios para promover la transparencia económica y la lucha contra los abusos".

Para el coordinador del C9, sería ilusorio creer que el reinado del pontífice argentino ha llegado a su fin: "Quien piense que se ha pasado la página para el Papa Francisco se equivoca", explica el cardenal hondureño. Este último también reveló la etapa final prevista para el pontificado actual: "es necesario consolidar la reforma con nuevos nombramientos".

Es decir, encerrar bajo llave los logros de los últimos años, para protegerlos de un posible viento de restauración debido al efecto pendular de un futuro cónclave, un efecto lamentable para los reformadores, que conviene anticipar.

Es quizás también en este sentido que debemos interpretar las últimas disposiciones restrictivas contra la misa tradicional tomadas a través del motu proprio Traditionis Custodes, así como los últimos consistorios mediante los cuales el soberano pontífice mantiene el número de cardenales electores en su nivel más alto, dando cada vez mayor peso a la línea reformista, y excluyendo –a priori– la elección de un Papa conservador.

Sin embargo, una cosa sigue siendo cierta: los designios de la Providencia van mucho más allá de los cálculos humanos, incluso los más sutiles: Stat Crux dum volvitur orbis, y sería una temeridad apostar por el programa del futuro pontificado.