Los obispos franceses responden a la encuesta sobre el "rito extraordinario"

Febrero 18, 2021
Origen: fsspx.news

El pasado mes de marzo, la Congregación para la Doctrina de la Fe realizó una encuesta a los obispos de todo el mundo sobre la aplicación del motu proprio Summorum Pontificum en las diócesis. La Conferencia Episcopal de Francia (Cef) proporcionó una síntesis de los resultados recibidos.

Es difícil de creer que los miembros de la curia romana sean capaces de una síntesis de este tipo. O que esta última tiene la intención de influir en el fallo final.

Esta manera de proceder es característica del espíritu colegial moderno. Un obispo tiene autoridad en su diócesis, y puede tener sus propios juicios que no necesariamente se reflejarán con precisión en una síntesis del pensamiento de todos los obispos de un país.

El documento revela que 87 de las 92 diócesis metropolitanas respondieron a la encuesta, lo que representa el 95% del resultado. Pero es posible que las otras diócesis enviaran su respuesta directamente a Roma, al igual que una de las diócesis enumeradas.

La misa tradicional: ¿cuántas divisiones?

Según estimaciones del texto, parece que al menos 15,000 personas asisten a la misa del motu proprio todos los domingos. Sin embargo, esta cifra está subestimada según Paix liturgique, que lleva años realizando encuestas y estimaciones en muchos países.

Según esta publicación, alrededor de 67,000 personas asisten a la misa tridentina todos los domingos en Francia, incluidos los lugares de culto de la Fraternidad San Pío X (en 2019).

El documento de la CEF revela que, en la diócesis de Versalles, alrededor del 9% de los practicantes asisten a la misa del motu proprio. Esto sin incluir en esta cifra a la Fraternidad San Pío X. Sin ánimo de aumentar indebidamente este resultado particular, es probable que al menos el 5% de los católicos en Francia practiquen en el rito tradicional.

Los deseos y las quejas del episcopado

El interés de la síntesis de la CEF es proporcionar la opinión de una parte del episcopado francés sobre la cuestión de la misa tradicional y lo relacionado con ella.

El texto señala que varias diócesis recurren a las sociedades Ecclesia Dei (Fraternidad San Pedro, Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote, Buen Pastor y otros). El pesar general es no poder asignar más sacerdotes diocesanos. Pero está claro que la razón subyacente es el deseo de integrar y reformar estas comunidades en un sentido posconciliar.

A lo largo de las respuestas a las nueve preguntas planteadas, los obispos muestran una preocupación recurrente: ¿cómo obtener una adhesión sustancial a la reforma conciliar? Son característicos los aspectos negativos de la situación creada por el motu proprio enumerados en la tercera respuesta. He aquí una muestra.

- Daña la unidad de la Iglesia. Desafía el Concilio Vaticano II ("mentalidad de resistencia"). Comunidades muy críticas respecto a la "Iglesia conciliar". "Dos iglesias".
- Agrupa en un ambiente cerrado; aislado; ostracismo; comunidad aparte. Subjetivismo e individualismo.
- No hay un pasaje entre las dos formas del único rito que podría obtenerse.
- Dificultades para la catequesis (diferentes vías).
- Riesgo de identificar la misa en su forma extraordinaria como la única misa "verdadera".

Otra de las grandes preocupaciones del episcopado es la influencia que esta situación podría tener en el clero en formación, una cuestión que también forma parte de la encuesta. Por un lado, existe el temor de que este joven clero se sienta atraído por el rito "extraordinario".

Y, por el otro, un obispo "sugiere pensar en formar a algunos seminaristas en la celebración según la forma extraordinaria del rito romano para librarse de la dependencia de los institutos particulares y en particular de la FSSP que celebran exclusivamente según la forma extraordinaria". En resumen, los obispos quieren un control absoluto sobre lo que se han visto obligados a conceder por el motu proprio.

Sugerencias propuestas por los obispos para el futuro

La síntesis señala cinco temas principales tratados por los obispos:

1. Animar a los fieles que asisten a la forma extraordinaria a participar más en la vida diocesana para evitar que se establezca una Iglesia paralela.
2. Compartir el mismo calendario litúrgico (santoral) y el mismo leccionario.
3. Reconsiderar el uso exclusivo de la forma extraordinaria del rito romano.
4. Cultivar la comunión de fe dentro de la Iglesia. Con esta nota: "No debemos olvidar la enseñanza moral de la Iglesia... hasta la recepción de Amoris laetitia".
5. Remediar la debilidad del dinamismo misionero de las comunidades eclesiales que celebran según el rito extraordinario.

Los dos últimos puntos muestran hasta qué grado está cegado el episcopado. El dinamismo misionero de las diócesis francesas es bien conocido: el constante declive de los católicos practicantes es un testimonio seguro de ello...

Y es evidente que si las iglesias se están quedando vacías es por una deficiencia doctrinal y moral, por la pobreza de la vida espiritual que propone hoy la Iglesia "conciliar". Unirse a sus principios es prepararse para el mismo declive.

Finalmente, hay un punto en el que solo podemos estar de acuerdo, este es la última frase del documento: "La aplicación de este motu proprio plantea en última instancia cuestiones eclesiológicas más que litúrgicas".

En esto consiste toda la cuestión: una nueva eclesiología, nuevos ritos, nueva teología, nuevo catecismo, nuevo derecho canónico, y finalmente una nueva Iglesia "conciliar" que continúa agonizando ante nuestros ojos.

Para quienes deseen leer el informe de la CEF en su totalidad, el archivo está disponible aquí: