Los restos de Franco ya no descansan en el Valle de los Caídos

Octubre 29, 2019
Origen: fsspx.news
El ataúd de Franco siendo escoltado fuera de la basílic del Valle de los Caídos por ocho nietos y bisnietos del Caudillo, el 24 de octubre de 2019.

Los restos mortales del general Francisco Franco (1892-1975) fueron exhumados del Valle de Los Caídos y trasladados al cementerio de El Pardo el 24 de octubre de 2019, después de un año y medio de procedimientos judiciales entre el gobierno socialista y la familia del exjefe de Estado.

Siguiendo el ejemplo de la Roma de los Césares, aunque con menos habilidad, Pedro Sánchez sabe manejar muy bien la damnatio memoriae. Como verdadero heredero socialista de la sangrienta república anticristiana proclamada en 1931, el primer ministro español convirtió la exhumación del Caudillo en una de sus prioridades.

El jueves 24 de octubre de 2019 marcó el epílogo de una "corrida" judicial que comenzó en junio de 2018 y cuya estocada final fue presentada por la Corte Suprema española que rechazó, el 25 de septiembre de 2019, la última apelación presentada por la familia del exjefe de Estado.

A las 10:55 hrs., el gobierno confirmó que la exhumación había iniciado, en presencia de familiares y de la Ministra de Justicia, Dolores Delgado. A las 11:01 hrs., los restos del Caudillo fueron trasladados en helicóptero al cementerio municipal de El Pardo, en las afueras de Madrid, donde descansa su esposa.

"Salvó a la Iglesia y nos mantuvo a salvo del comunismo"

Los benedictinos de Los Caídos, que custodiaban los restos del General desde 1975, fueron los únicos que hicieron pública hasta el final su oposición a la decisión tomada por la justicia española.

Fue así que el prior de la comunidad benedictina, el Padre Santiago Cantera, hizo un llamamiento al Papa Francisco: "las acciones de las fuerzas de seguridad y los trabajadores son totalmente incompatibles con el principio de inviolabilidad de nuestro lugar de culto y van en contra del derecho de exención de nuestra comunidad benedictina", declaró el religioso en un comunicado emitido el 23 de octubre de 2019.

Los medios de comunicación no dejan de hablar del gigantesco mausoleo que Franco mandó construir para su gloria con el fin de mantener en aquel lugar una especie de culto a su persona, incluso después de su muerte. Nada más falso que esto. La verdad es que Los Caídos es una necrópolis nacional donde descansan los restos de más de 30,000 víctimas de la guerra civil, tanto franquistas como republicanos. Se trata de un símbolo de reconciliación nacional, colocado a la sombra de la Cruz, que se ha vuelto insoportable para los demócratas ateos y vengativos.

Por el contrario, varios admiradores de la figura del general Franco se reunieron en el lugar, explicando la razón de su adhesión: "Él salvó a la Iglesia y nos mantuvo a salvo del comunismo".

Ni el rey ni la Iglesia católica de España, que deben su salvación a la enérgica acción de Franco, consideraron adecuado hacer oír una voz discordante a la del gobierno.