Malos ladrones atrapados por La Crucifixión

Abril 13, 2019
Origen: fsspx.news

La Crucifixión, de Pieter Brueghel el Joven (1564-1636), fue una vez más el blanco de ladrones profesionales en marzo de 2019, en plena Cuaresma: pero el resultado de este robo ilustró perfectamente el adagio "ser izado por el propio petardo".

La Crucifixión es un mural atribuido a Pieter Brueghel el Joven, maestro del Renacimiento flamenco. Pintada en un panel de madera, la obra maestra es el orgullo de la Iglesia de Santa María Magdalena Castelnuovo Magra, en la provincia italiana de La Spezia. Brueghel el Joven intentó esencialmente reproducir las pinturas de su padre, muchas de las cuales han desaparecido. Este es el caso de esta famosa Crucifixión, lo cual le da más valor.

La pintura representa un paisaje nórdico, donde tiene lugar una escena de la vida cotidiana de principios del siglo XVII. La presencia atípica de una cuarta cruz en el Calvario inmediatamente llama la atención del espectador: los especialistas lo ven como el símbolo de la sumisión de los flamencos a España. Pero podría ser simplemente una invitación al espectador a convertirse en un discípulo de Cristo, a levantar su propia cruz y seguirlo.

Oculta durante la ocupación alemana de la Segunda Guerra Mundial, la pintura fue robada en 1981, antes de reaparecer unos meses más tarde.

Cuando se extendió un rumor persistente, que sugería un nuevo intento de robo a principios de 2019, los Carabinieri decidieron engañar a los posibles ladrones, como se explicó en detalle en la publicación de La Repubblica del 13 de marzo de 2019.

El ejército decidió guardar la obra maestra en un lugar seguro y reemplazarla con una falsa, alrededor de la cual se instalaron discretamente varias cámaras de vigilancia. El 13 de marzo, según lo esperado, un equipo de ladrones robó la imagen falsa, bajo la atenta mirada de las cámaras digitales.

A partir de ese momento, la investigación continúa con discreción, porque las fuerzas policiales se están tomando todo el tiempo necesario para desmantelar la red de ladrones, así como todas sus ramificaciones.