Monseñor Paglia, o el arte de la palinodia

Julio 09, 2021
Origen: fsspx.news
Monseñor Vincenzo Paglia

Después de criticar inicialmente la posición adoptada por la Secretaría de Estado contra un proyecto de ley italiano "anti-homofobia", el presidente de la Academia Pontificia para la Vida dio marcha atrás, dejando a más de un observador desconcertado.

El controvertido presidente de la Academia fundada por el Papa Juan Pablo II en 1994, ha vuelto a llamar la atención sobre su persona: invitado, el 23 de junio de 2021, en el marco de una reunión que promueve las ideologías más progresistas, el prelado marcó una clara distancia entre él y sus colegas en la Secretaría de Estado sobre el tema del proyecto de ley Zan.

El DDL Zan, que lleva el nombre del parlamentario Alessandro Zan, un activista LGBT, se centra en la creación de "medidas para prevenir y combatir la discriminación y la violencia por motivos de sexo, género, orientación sexual, identidad de género y discapacidad". Fue presentado para su discusión en el Senado italiano.

Monseñor Paul Richard Gallagher, secretario de Relaciones con los Estados, -ministro de Asuntos Exteriores del Vaticano- comunicó a la Embajada de Italia ante la Santa Sede una "nota verbal", el 17 de junio, en la que se especifica que determinadas cláusulas del DDL Zan podrían demostrar ser contrarias al concordato firmado entre Italia y el Vaticano.

"Esa nota no debería haber sido escrita", reaccionó Monseñor Vincenzo Paglia, para quien "el concordato no tiene nada que ver con todo esto", aunque admitió que el DDL Zan está "mal armado".

Y añadió: "Si me permiten una broma, el nivel del Tíber ha bajado en ambas riberas", aludiendo al nivel, en su opinión angustioso, de los intercambios políticos entre Italia y la Santa Sede.

No hace falta ser un vaticanista experimentado para deducir que, en la Terza Loggia ("tercer piso" del palacio apostólico que designa la Secretaría de Estado) deben haberse atragantado al ver la entrevista concedida por el presidente de la Academia para la Vida.

Tras una explicación enérgica, cuyo eco fue sofocado por los gruesos muros leoninos, al día siguiente, 24 de junio, Monseñor Paglia concedió una nueva entrevista al diario Il Giornale: un contrapedal en el mayor arte de la disciplina.

Ahora, el prelado dice estar convencido "de que entre las dos riberas del Tíber hay suficiente creatividad para encontrar vías de diálogo y resolución de diferencias, y los medios de comunicación deben mantenerse al margen de todo esto".

Por supuesto, los periodistas "extrapolaron" las palabras de Monseñor Paglia, convirtiéndolas en: "una falsa entrevista que (yo) nunca di". La Nota Verbal ya no es un "error": el único error fue quizás hacerla pública, "cuando debería haberse mantenido en secreto".

El 30 de junio, una semana después, Monseñor Paglia intervino de nuevo, en Famiglia Cristiana, para denunciar "el exceso de actitudes discriminatorias por razón de sexo".

Y pidió "una mayor colaboración entre la Iglesia católica y las instituciones públicas, asociaciones, centros de formación y familias en temas como la homofobia y el enfoque pastoral de la Iglesia respecto a la orientación sexual de las personas".

Un nuevo comentario, por el que esta vez no se le reprochará, porque solo repite en otra forma las palabras del cardenal Pietro Parolin al explicar esta Nota Verbal: "Estamos en contra de cualquier actitud o gesto de intolerancia u odio hacia las personas debido a su orientación sexual, así como a su origen étnico o creencias personales".