Monseñor Roche, ¿una piedra en el jardín de Summorum Pontificum?

Junio 29, 2021
Origen: fsspx.news
Monseñor Arthur Roche con el Papa Francisco

El 27 de mayo de 2021, el Papa Francisco nombró a Monseñor Arthur Roche como prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en reemplazo del cardenal Robert Sarah, quien renunció debido a su edad el 20 de febrero.

Monseñor Roche, de 71 años, es originario de Yorkshire, Reino Unido. Fue nombrado secretario de la Congregación para el Culto Divino en 2012, por Benedicto XVI. Fue así colaborador del cardenal Antonio Cañizares Llovera hasta 2014, y luego del cardenal Sarah.

En La Nuova Bussola Quotidiana del 27 de mayo, Luisella Scrosati ve en la figura de Monseñor Roche un "anti-Sarah": "Será difícil encontrar en Roche un ardiente defensor de la antigua liturgia y del derecho de los fieles y de los sacerdotes a poder acogerse al Misal 'jamás abrogado', según la expresión del Motu Proprio.

"La generosidad de Roche hacia la sensibilidad de los fieles y su justicia con respecto a sus derechos ya ha quedado patente en su respuesta a la disputa entre Monseñor Richard F. Stika y un fiel de su diócesis1, sobre la comunión en la mano. Roche apoyó sustancialmente el derecho del obispo a despedazar todas las declaraciones autorizadas de la Iglesia al respecto, incluidas las de la Congregación de la que era secretario, y las del Papa Benedicto XVI, bajo cuyo pontificado el ahora exsecretario exhibía una sensibilidad más tradicional".

El periodista italiano prosigue: "Roche, admirador de Piero Marini [exmaestro de las celebraciones litúrgicas pontificias, y secretario de Monseñor Annibale Bugnini, principal artífice de la reforma litúrgica posconciliar. Nota del editor] y de Andrea Grillo2, fue la espina clavada en el costado de Sarah y representó la oposición interna al prefecto titular. Y, a su debido tiempo, recibió la misión que era de Sarah".

Y Luisella Scrosati compara este nombramiento con el anuncio de una próxima modificación del Motu Proprio Summorum Pontificum: "La intervención anunciada sobre la forma extraordinaria del rito romano aparece entonces como un ataque directo contra la línea impresa por Benedicto XVI en la liturgia".

¿Summorum Pontificum bajo amenaza?

La lettre de Paix liturgique n° 798, del 25 de mayo de 2021, presenta el anuncio de esta modificación en estos términos: "Lunes de Pentecostés [24 de mayo], inauguración en Roma del encuentro de la Conferencia Episcopal de Italia (CEI) […], una vez que los periodistas abandonaron la sala de debates, el Papa abordó un tema que une a muchos obispos de la Península: la execración de Summorum Pontificum.

Francisco confirmó la próxima publicación de un documento que se le instó a redactar, destinado a "reinterpretar" el motu proprio de Benedicto XVI. La publicación se retrasó, porque el documento parece haber provocado objeciones y resistencias, especialmente por parte del cardenal Ladaria y de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quienes argumentaron que causaría disturbios en el mundo entero y una oposición incontrolable.

"A pesar de todo, la Secretaría de Estado habría ejercido presión para la publicación del texto, cuyas disposiciones esenciales serían las siguientes: las comunidades que celebran en la forma antigua podrán seguir haciéndolo; por otro lado, a partir de ahora los sacerdotes diocesanos ahora deben obtener un permiso específico.

"Es evidente que este documento, inaplicable en muchos países, incluida Francia, tendrá sobre todo un significado simbólico: hacer que la celebración de la Misa tradicional ya no sea un derecho, sino una excepción tolerada".

En la siguiente carta (n° 799 del 28 de mayo), Paix liturgique compara la situación actual con la de hace 40 o 50 años: "La Iglesia 'oficial' hoy ya no tiene nada que ver con el sólido aparato que fue en las primeras décadas del período posterior al Concilio. Está desangrada desde el punto de vista del número de sacerdotes y religiosos. El de sus seminaristas e incluso el de sus seminarios sigue disminuyendo.

"Los fieles practicantes, de mayor edad, también están cada vez más separados en las naves de las iglesias, sin que siquiera exista la necesidad de tomar 'medidas sanitarias' para su distribución. Todo esto va lógicamente acompañado de una situación económica catastrófica en bastantes diócesis. A esto se suman las consecuencias de lo que se ha llamado la 'crisis sanitaria', que acabó con alrededor del 30% de los feligreses restantes".

Y señala de paso: "Un hecho reciente muy instructivo es el siguiente: debido a que los obispos de Francia y de otros lugares impusieron neciamente sobre la comunión eucarística las "medidas sanitarias" dictadas por los gobiernos prohibiendo la comunión en la boca, un cierto número de fieles respetuosos del sacramento han abandonado las iglesias 'ordinarias' para recibir la Sagrada Eucaristía con dignidad en las celebraciones tradicionales.

"Sucede que, desde la 'crisis sanitaria', ¡el número de personas que asisten a las misas tradicionales ha aumentado significativamente en la mayoría de los lugares!"-Según varios corresponsales de DICI, este aumento significativo se ha observado en Francia y especialmente en Italia donde el episcopado se ha mostrado sumamente dócil, anticipándose incluso a las decisiones gubernamentales. [Nota del editor]

Todo esto haría, según la Lettre de Paix liturgique, mucho más difícil de aplicar el motu proprio revisado y corregido por Francisco.

Como reconoció prudentemente FSSPX.Actualidad el 28 de mayo: "Parece, según fuentes romanas, que el tema de las condiciones de la celebración de la misa tradicional es objeto de debates. Pero sería temerario arriesgarse a decir más sobre el contenido o sobre la fecha de publicación de un texto".

Añadiendo con firmeza: "Si, como es de temer, se hiciera una limitación al motu proprio de Benedicto XVI, sería un acto abusivo. Y puesto que estaría dirigido contra el bien común de la Iglesia, sería nulo en sí mismo: no hay ley válida contra el bien común según la doctrina de Santo Tomás. Ahora bien, la Misa Tridentina constituye el núcleo del bien común de la Iglesia.

"Aunque la Fraternidad San Pío X no se vea afectada por este asunto, lamentaría profundamente tal limitación, porque constituiría un retroceso en el camino de regreso a la Tradición que retrasaría la solución de la crisis de la Iglesia iniciada por el Concilio Vaticano II y sus calamitosas reformas, en particular en el campo de la liturgia".

  • 1. El 13 de noviembre de 2020, Monseñor Roche, "resolvió" una disputa entre un fiel y su obispo, Monseñor Richard Stika. Los fieles pidieron a la Congregación que interviniera para suspender la orden del Obispo de Knoxville (Tennessee) de no dar la Sagrada Comunión en la lengua, sino exclusivamente en la mano; la Congregación ignoró completamente a los fieles, invocando el poder del Ordinario para establecer reglas provisionales en caso de emergencia. [Nota del autor]
  • 2. Teólogo italiano progresista, nacido en 1961, profesor de ciencia litúrgica, autor de un Oltre Summorum Pontificum, Per una riconciliazione liturgica possibile (Otro Summorum Pontificum, para una posible reconciliación litúrgica). [Nota del autor]