Nigeria: brote de violencia anticristiana en Sokoto

Mayo 18, 2022
Origen: fsspx.news
Catedral de la Sagrada Familia de Sokoto

Una turba de jóvenes musulmanes atacó una catedral y una iglesia católica en Nigeria en medio de protestas que exigen la liberación de dos sospechosos del asesinato de una estudiante cristiana, acusada de hacer declaraciones blasfemas contra el islam.

El caso comienza con una escena desgarradora, filmada y publicada en las redes sociales por los propios delincuentes: el 12 de mayo de 2022, una joven de veinte años, Deborah Samuel, estudiante del Shehu Shaqari College of Education, en Sokoto, capital del estado nigeriano del mismo nombre, es acusada por sus compañeros de estudios de blasfemar contra Mahoma.

La alumna de segundo año de economía doméstica primero fue resguardada por el profesorado, pero sus verdugos acabaron apoderándose de ella a la fuerza, antes de apedrearla y luego quemarla con el edificio. Un video compartido muestra a la estudiante muerta, cubierta de sangre con su vestido rosa, rodeada de las grandes rocas que la mataron.

Los asesinos compartieron un video de su sanguinario acto, en el que se les ve apedrear a la mujer hasta matarla para luego quemar su cuerpo. Según testigos oculares, gritaban "Allahu Akbar" mientras filmaban. Cabe recordar en esta ocasión que la sharia, es decir, la ley musulmana, se ha instaurado en 12 estados del norte de Nigeria, incluido el estado de Sokoto, junto a la justicia estatal.

Le denegación de justicia

La desaprobación de este abominable acto fue casi unánime en el país. El gobernador del estado de Sokoto, Aminu Waziri Tambuwal, ordenó el cierre inmediato de la escuela y una investigación del incidente por parte del Ministerio de Educación Superior y las agencias de seguridad.

Aseguró que el gobierno tomará las medidas apropiadas después de la investigación. La policía, gracias a las imágenes del video, pudo arrestar rápidamente a dos sospechosos, mientras aseguró que están buscando activamente a los demás. Este arresto provocó un verdadero motín. Una multitud salió a las calles para exigir la liberación de los dos sospechosos de esta barbarie.

Algunos han visitado el palacio de Muhammad Sa'ad Abubakar, el sultán de Sokoto y la figura islámica más importante de Nigeria. Este último condenó el asesinato y pidió que los culpables sean llevados ante la justicia. Además, la multitud también exigió que la policía ponga fin a la búsqueda de los identificados como participantes en el asesinato.

Obligados a replegarse hacia el centro de la ciudad, los jóvenes musulmanes atacaron la catedral de la diócesis de Sokoto dedicada a la Sagrada Familia, rompiendo los vitrales y los del secretariado del obispo. Luego atacaron la iglesia católica de San Kevin, que fue incendiada parcialmente. También rompieron las ventanas del nuevo complejo hospitalario en construcción.

El gobierno del estado de Sokoto declaró un toque de queda de 24 horas el mismo día para ayudar a frenar las protestas en curso lanzadas por los jóvenes musulmanes en la capital del estado.

El obispo de la diócesis, monseñor Matthew Hassan Kukah, declaró: "Condenamos este incidente en los términos más enérgicos y hacemos un llamado a las autoridades para que investiguen esta tragedia y se aseguren de que todos los culpables sean llevados ante la justicia.

"La única obligación que se le debe a su familia inmediata, compañeros de clase y autoridades escolares es la seguridad de que los autores de este acto inhumano, independientemente de su motivación, sean sancionados de conformidad con las leyes vigentes en nuestro país".

Sokoto es una ciudad predominantemente musulmana de más de 600,000 habitantes ubicada en el extremo noroeste de Nigeria. Los líderes cristianos del país han acusado regularmente al presidente Muhammadu Buhari, que gobierna el país desde 2015, de no hacer frente a la violencia.