Nigeria: liberan a las religiosas que habían sido secuestradas

Agosto 26, 2022
Origen: fsspx.news

Las cuatro religiosas, Johannes Nwodo, Christabel Echemazu, Liberata Mbamalu y Benita Agu, que fueron secuestradas cuando se dirigían a una misa de acción de gracias, el domingo 21 de agosto, han sido liberadas.

"Con el corazón lleno de alegría, las Hermanas de Jesús Salvador desean anunciar la liberación incondicional de nuestras cuatro Hermanas secuestradas en la carretera Obigwe-Umulolo el 21 de agosto de 2022".

Con estas palabras, la secretaria general de las Hermanas de Jesús Salvador, la Hermana Zita Ihedoro, anunció la liberación de las cuatro religiosas secuestradas el pasado domingo en la carretera Okigwe-Umulolo, en el municipio de Okigwe, en el Estado de Imo.

La liberación de las religiosas, sin condiciones, en otras palabras, sin necesidad de rescate, fue bastante inesperada. Hay pocos secuestros que terminan tan bien en este país.

En efecto, el secuestro de dos sacerdotes el 19 de julio pasado terminó trágicamente para uno de ellos, quien fue "asesinado brutalmente" por sus captores, mientras que el otro logró escapar.

El costo de los secuestros en el país

El secuestro se ha convertido en una industria con un alto costo económico para las familias, las empresas y las comunidades en las zonas más afectadas de Nigeria. En un informe reciente, la empresa analista SBM Intelligence cuantificó este fenómeno.

Las causas de la inseguridad y la naturaleza de los conflictos pueden variar de una región a otra, pero el uso del secuestro es un denominador común en toda Nigeria. Entre julio de 2021 y junio de 2022, cerca de 3,500 personas fueron secuestradas en todo el país.

Los datos indican que las demandas de rescate se dispararon a más de 9.6 millones de euros durante el período, y se confirma que se pagó al menos 1 millón de euros a los secuestradores. Estas cifras no incluyen las sumas intercambiadas por la liberación de los pasajeros del tren Kaduna-Abuja, atacado el pasado mes de marzo. Casi la mitad de las 72 personas secuestradas fueron liberadas en julio a cambio de cantidades de al menos 200,000 euros por persona, según el estudio.

Sin embargo, ante el empobrecimiento general de la población nigeriana, los secuestradores a veces piden alimentos, teléfonos móviles, armas u otros pagos en especie. Sus actividades delictivas limitan el comercio y la inversión en las zonas más afectadas.

Finalmente, el informe de SBM Intelligence señala que está surgiendo una nueva tendencia: la multiplicación de los secuestros de sacerdotes católicos, probablemente porque se cree que la Iglesia tiene "la capacidad financiera" para pagar su liberación.