Nouvelles de Chrétienté: ¿hacia una nueva religión mundial?

Julio 07, 2020
Origen: fsspx.news
António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, y el Papa Francisco

Uno de los artículos de la revista Nouvelles de Chrétienté de mayo-junio de 2020, se pregunta si el antiglobalismo es una conspiración. A continuación, presentamos un fragmento que habla sobre la última jornada interreligiosa promovida por el Alto Comité para la Fraternidad Humana.

En respuesta a la crisis de COVID-19, el 14 de mayo, el Alto Comité para la Fraternidad Humana organizó un día interreligioso de ayuno y oración en beneficio de los creyentes de todas las religiones. Este día fue aprobado a la vez por el Papa Francisco y por el Secretario General de la ONU, António Guterres.

Este llamado a la oración se expresó en los siguientes términos: "No nos olvidamos de dirigirnos a Dios, el Creador, en esta gran crisis. Invitamos a todas las personas, en todo el mundo, a recurrir a Él a través de la oración, la súplica, haciendo ayuno y obras de misericordia, cada uno en su lugar y de acuerdo con su religión, creencia o doctrina, para que Dios elimine esta pandemia, nos ayude a salir de esta aflicción, inspire a los científicos a descubrir un medicamento que acabe con ella, salve al mundo de las consecuencias sanitarias, económicas y humanas ocasionadas por la propagación de esta peligrosa pandemia".

El Papa Francisco se hizo eco de esta invitación: "El 14 de mayo, todos los creyentes juntos, creyentes de diferentes tradiciones [religiosas], recuerden orar, ayunar y hacer obras de caridad", justificando así su apoyo: "como la oración es un valor universal, acepté la propuesta".

El secretario general de la ONU, António Guterres, también respaldó la iniciativa: "En tiempos difíciles, debemos unirnos por la paz, la humanidad y la solidaridad. Me uno a Su Santidad, el papa Francisco, y al gran imán de Al-Azhar, Sheikh Ahmed Al Tayeb, apoyando la 'Oración por la Humanidad' este 14 de mayo, un momento para la reflexión, la esperanza y la fe".

Por su parte, el gran imán de Al-Azhar fue menos ecuménico que el Papa y el secretario general de las Naciones Unidas: "Celebro con beneplácito el noble llamamiento humanitario lanzado por el Comité para invitar a las personas de todo el mundo a rezar, a suplicar por el bienestar de toda la humanidad y a obrar el bien en nombre de Alá el Todopoderoso, a fin de eliminar esta pandemia que nos golpea y que afecta al mundo entero". 

Vale la pena recordar, por cierto, que el Alto Comité está compuesto por nueve miembros, incluidos dos prelados romanos: el cardenal Miguel Angel Ayuso Guixot, presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, y Monseñor Yoannis Lahzi Gaid, uno de los secretarios privados del papa Francisco. 

El 14 de mayo, el día de la oración interreligiosa, el papa Francisco pronunció una homilía dirigida a los "hermanos y hermanas de todas las tradiciones religiosas", en la que rechazó la objeción del sincretismo: "Quizás haya alguien que diga: 'Esto es relativismo religioso y no se puede hacer'. ¡Pero cómo que no se puede hacer! ¿No podemos rezar al Padre de todos? Cada uno reza como sabe, como puede, como lo ha recibido de su propia cultura. No estamos rezando unos contra otros, esta tradición religiosa contra aquella, ¡no! Todos estamos unidos como seres humanos, como hermanos, rezando a Dios, según la cultura de cada uno, según la propia tradición, según las propias creencias, pero hermanos y rezando a Dios, ¡esto es lo importante!" - ¿De qué Padre proceden estos hermanos? ¿Del Dios Uno y Trino? ¿De Alá, de Buda? ¿Acaso no tiene esto la menor importancia?