Nuevos cambios en la Academia Pontificia para la Vida

Junio 20, 2017
Origen: fsspx.news

El 13 de junio, la Santa Sede publicó la lista de los 50 miembros de la Academia Pontificia para la Vida designados por el Papa Francisco. Esta lista se produjo luego de la reforma de los estatutos de la Academia realizada el pasado mes de noviembre, una reforma que planteó varias preguntas.

Ahora, la Academia Pontificia para la Vida tiene 50 miembros: 45 miembros ordinarios y cinco miembros honorarios. Estos últimos fueron nominados por un período indefinido de tiempo porque están "vinculados" de un modo particular a la vida y actividad de la Academia," explicó la Santa Sede en un comunicado de prensa.

Estos 5 miembros ad honorem incluyen, primero que nadie, al cardenal Carlo Caffarra, arzobispo emérito de Bolonia, y primer presidente del Instituto Pontificio Juan Pablo II para los Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, quien recientemente captó la atención de varias personas al firmar conjuntamente con otros tres cardenales, la famosa Dubia que desató una gran controversia relacionada con la Exhortación post-sinodal Amoris laetitia.

Otra miembro digna de mención es Birthe Lejeune, la viuda del profesor Jérôme Lejeune, el famoso genetista y co-inventor de la anomalía cromosómica responsable del síndrome de Down, y el primer presidente de la Academia. Birthe es la vicepresidenta de la fundación nombrada en honor a su esposo.

Vale la pena señalar que el Papa Francisco ha decidido abrir la Academia a personas que no pertenecen a la Iglesia. Por ello, los 18 nuevos miembros de la institución incluyen al japonés Shinya Yamanaka, quien ganó el Premio Nobel de Medicina en el 2012 por su investigación sobre la reprogramación de células epiteliales adultas como una alternativa a las células madre. También forman parte de los nuevos miembros dos rabinos que son profesores universitarios especializados en ética médica.

Tal vez resulte sorprendente saber que se han abierto las puertas de la Academia a investigadores que no profesan el Credo de la Iglesia, pero todo lo contrario, particularmente debido a que el objetivo de la Academia, tal y como fue expuesto por Juan Pablo II en su Motu Proprio Vitae Mysterium el 11 de febrero de 1994, es "estudiar y proporcionar información y capacitación sobre los principales problemas legales y biomédicos pertenecientes a la promoción y y protección de la vida, especialmente en la relación directa que tienen con la moral cristiana y las directrices del Magisterio de la Iglesia."

Pero, más tarde, en noviembre del 2016, el presidente de la Academia, Monseñor Vincenzo Paglia, realizó algunas modificaciones a los estatutos. Este cambio, que fue aprobado por el Santo Padre, eliminó toda mención explícita del Magisterio de la Iglesia.

Cuando los nuevos estatutos de la Academia se publicaron, hubo quienes sospecharon que su presidente, Monseñor Paglia, deseaba tomarse ciertas libertades referentes al Magisterio de la Iglesia, especialmente relacionadas con cuestiones éticas. Pero el prelado negó categóricamente estas intenciones. En una entrevista del 6 de enero con el diario estadounidense National Catholic Register, declaró que "la fidelidad absoluta de la Academia hacia el Magisterio de la Iglesia no significa que no podamos llevar a cabo iniciativas o entablar un diálogo con personas que no compartan nuestra fe católica y compromisos." Sin embargo, uno de los nuevos miembros ordinarios, el profesor Avraham Steinberg, especialista en bioética, es un rabino conocido por sus estudios y trabajos sobre el Talmud que son considerados una autoridad en el judaísmo.

Entre los miembros también se encuentra Nigel Biggar, profesor de la Universidad de Oxford, quien opina que es moralmente aceptable abortar a un niño antes de la semana 18 de gestación, una postura que se opone totalmente a la enseñanza de la Iglesia.

Si se compara la nueva lista de miembros de la Academia con la anterior, se puede constatar que muchos de los nombres han sido eliminados: militantes pro-vida conocidos internacionalmente, como la guatemalteca María Mercedes Arzú de Wilson, la venezolana Christine De Marcellus Vollmer o el burkinabés Etienne Kaboré y el francés Bernard Kerdelhué, un discípulo del profesor Jérôme Lejeune, así como el belga Monseñor Michel Schooyans y Philippe Schepens.

Estos cambios en los estatutos de la Academia Pontificia para la Vida deben entenderse a la luz del discurso del soberano pontífice dado el 27 de octubre del 2016. En él, el Papa Francisco exhortó al Instituto Juan Pablo II a renovar sus opiniones sobre aquellas cuestiones referentes a las parejas y la familia, y a tomar en cuenta la complejidad y multiplicidad de las situaciones específicas. El papa incluso afirmó que hasta ahora la Iglesia ha presentado "una idea teológica del matrimonio que es demasiado abstracta, casi artificialmente construida" y "lejos de la situación concreta de las familias."