Países Bajos: el ángel de la muerte se cierne sobre las cunas

Noviembre 13, 2020
Origen: fsspx.news

Hugo de Jonge, Ministro de Salud holandés, anunció en la Cámara Baja que el gobierno examinará la posibilidad de autorizar la eutanasia en el caso de niños pequeños y preadolescentes. La Conferencia Episcopal del país se pronunció en contra de una medida que, en caso de aprobarse, haría esta práctica gravemente ilícita, aplicable a todas las edades.

A primera vista, no nos atrevemos a creerlo. Pero tenemos que aceptar la terrible realidad: los Países Bajos están considerando seriamente legalizar el asesinato de niños a partir de un año.

En 2019, tres hospitales universitarios holandeses publicaron un informe apenas creíble, afirmando que "el ochenta y cuatro por ciento de los pediatras en los Países Bajos abogan por la eutanasia activa para los niños de entre uno y doce años".

Unos meses más tarde, un nuevo informe pericial encargado por el ejecutivo holandés afirmaba que, en los casos en que los cuidados paliativos no son suficientes para aliviar el sufrimiento de los niños, cualquier pediatra debería tener la posibilidad de realizar la eutanasia a estos niños "sin ser sancionado", en nombre de un caso de "fuerza mayor".

Con base en este informe, el 13 de octubre de 2020, el Ministro de Salud, Hugo de Jonge propuso al Parlamento una extensión de la despenalización de la eutanasia a este grupo de edad, especificando que las nuevas disposiciones no serán regidas por una nueva ley, sino por simples normas complementarias que entrarán en vigor en los próximos meses.

El cardenal arzobispo de Utrecht, Monseñor Willem Eijk, dirigió una carta al gobierno holandés advirtiendo al ejecutivo: "Si estas nuevas disposiciones entran en vigor, significa que, desde la concepción, y a cualquier edad, la vida de las personas puede terminar a causa de una simple opinión médica. Sin embargo, la vida humana es un valor fundamental desde la concepción. Por tanto, su valor no puede compararse con ninguna otra cosa (...). Quitarse la vida no es un medio moralmente lícito para poner fin al sufrimiento", advirtió el alto prelado.

Cabe recordar que el método propuesto por el ejecutivo ya ha sido utilizado para la implementación de la despenalización de la eutanasia.

En 1973, una decisión judicial condenó a un médico a una sentencia simbólica por haberle aplicado la eutanasia a su madre. Los casos similares se han tratado de la misma manera.

En 1984, el Tribunal Supremo introdujo en la jurisprudencia la noción de "fuerza mayor", que un médico puede invocar cuando ha recurrido a la eutanasia, pero ha actuado con conciencia y ética médica.

En 1990, un procedimiento regulaba la declaración de los médicos en caso de eutanasia.

En 1993, una ley legalizó la posibilidad de declarar la muerte por eutanasia. Finalmente, en 2001, la ley despenalizó la eutanasia y el suicidio asistido. En todo este proceso, el ejecutivo ha sido a menudo la fuerza impulsora. Así que no es sorprendente que continúe activando el movimiento.

Y podemos esperar otras aberraciones en los próximos años, inimaginables hoy.