París: el futuro de la Misa Tridentina

Septiembre 16, 2021
Origen: fsspx.news
Monseñor Michel Aupetit, arzobispo de París

La arquidiócesis de París ha establecido las reglas para la aplicación del motu proprio Traditionis custodes sobre la celebración de la misa tradicional. Limitación del número de plazas, autorización previa para cada celebrante: estas nuevas normas no auguran nada bueno para el futuro de quienes permanecen fieles a la celebración de la misa de siempre en el contexto diocesano.

¿Los fieles parisinos están a punto de volver a la época de los cupones de racionamiento?

Para los alimentos terrenales, todavía no. Pero en lo que respecta al alimento celestial, es otra cosa, porque la más emblemática de las diócesis de Francia acaba de reducir drásticamente el número de santuarios en los que a partir de ahora se puede celebrar la misa tradicional.

Mediante una carta del 8 de septiembre de 2021, dirigida a su clero, Monseñor Michel Aupetit, arzobispo de París, fijó las reglas para la aplicación del motu proprio Traditionis custodes, limitando el uso del rito tridentino a cinco iglesias de la capital, siendo que anteriormente se celebraba en quince lugares. Por tanto, una gran parroquia parisina en el distrito VII ha desaparecido de la nueva lista.

A esta primera restricción que afecta a los lugares para la celebración, el arzobispo de París añadió una condición que afecta a los sacerdotes autorizados a celebrar según el misal de 1962: "podrán celebrar allí según la forma antigua los sacerdotes que hayan recibido esta autorización escrita por mí", señaló el prelado.

Y precisó el significado de esta autorización: "Deseo, para promover aún más la comunión, que los sacerdotes convocados estén abiertos a los dos misales". Una apertura que claramente es sinónimo de la celebración, al menos ocasionalmente, de la Misa según el rito reformado del Papa Pablo VI.

Además, el sistema de autorizaciones no solo afectará a los sacerdotes recién ordenados, porque incluso "aquellos que suelen celebrar con el misal de 1962, para poder seguir haciéndolo, tendrán que obtener mi autorización por escrito", agregó el Ordinario de la capital.

Monseñor Aupetit también pidió que "las lecturas (se) hagan en francés según la traducción litúrgica oficial de 2013", una recomendación tomada del motu proprio. Finalmente, el arzobispo anunció que Monseñor Patrick Chauvet, rector y arcipreste de Notre-Dame, ha sido designado "delegado del arzobispo para el uso del misal de 1962".

Cabe señalar que las normas del arzobispo de París se dieron a conocer pocos días después de la carta abierta de los superiores de los principales institutos franceses autorizados para celebrar la Misa según el antiguo ordo.

En esta carta, los superiores exponen su "gran sufrimiento", y piden a los obispos franceses nombrar un mediador para liderar "un diálogo humano (...) alejado de las ideologías". La respuesta parisina parece una bofetada en la cara: las restricciones y el nombramiento de un delegado episcopal parecen más las acciones de un testamentario que de un mediador.

El Superior General de la FSSPX se mostró más reconfortante: "La Fraternidad San Pío X tiene el deber de ayudar a todas aquellas almas que se encuentran actualmente consternadas y desanimadas".

"Ante todo, tenemos el deber de ofrecerles, por los hechos mismos, la certeza de que la Misa Tridentina nunca podrá desaparecer de la faz de la tierra: es un signo de esperanza sumamente necesario. Además, cada uno de nosotros, sacerdote o fiel, debe tenderles una mano amiga, porque quien no tiene el deseo de compartir los bienes de que se beneficia se hace en realidad indigno de esos bienes".

"Solo así amaremos verdaderamente a las almas y a la Iglesia; porque cada alma que ganemos para la cruz de Nuestro Señor, y para el inmenso amor que El manifestó por su Sacrificio, será un alma verdaderamente ganada para su Iglesia, para la caridad que la anima y que debe ser la nuestra, especialmente en este momento".