Peregrinación de la Fraternidad San Pío X a Nuestra Señora del Buen Suceso

Febrero 08, 2019
De fsspx.news

El 24 de enero de 2019, el Padre Adam Purdy, capellán de la Tercera Orden de la FSSPX en Estados Unidos, encabezó a más de 200 fieles en una peregrinación llena de gracias para venerar a Nuestra Señora del Buen Suceso, en Quito, Ecuador.

La peregrinación de la FSSPX comenzó con más de 200 peregrinos reunidos a las 5:00 a.m. frente al santuario mariano para una procesión a la luz de las velas hacia la iglesia de los misioneros Agustinos y, posteriormente, a la iglesia de las Hermanas de la Anunciación.

El Padre Gerald Fallarcuna, sacerdote del Distrito de México de la Fraternidad, dirigió unas palabras en español a los peregrinos, recordándoles la importancia de ofrecer sus oraciones y sacrificios durante este año 2019 en que el gobierno ecuatoriano examinará la cuestión de la legalización del aborto.

Luego de la procesión, los peregrinos regresaron al santuario, donde se celebraron varias Misas en los distintos altares, gracias a la amable autorización del ordinario local, el arzobispo Fausto Travez, O.F.M.

Más tarde en la mañana, los peregrinos se organizaron en cuatro grupos más pequeños y comenzaron sus visitas a las iglesias y museos en la parte antigua de la ciudad. Una de estas visitas fue a la Catedral del Arzobispo, que alberga un hermoso santuario y la tumba del presidente Gabriel García Moreno (1821-1875), el católico conservador que gobernó el país más de 10 años antes de su asesinato por orden de los masones.

Nuestra Señora del Buen Suceso, o de la Buena Nueva de la Purificación, es el sitio de las apariciones marianas que ocurrieron a principios del siglo XVII y que han sido reconocidas por la Iglesia; la Virgen María pidió que se construyera una estatua en su honor, que los peregrinos continúan venerando hasta el día de hoy.

Durante una de estas apariciones, Nuestra Señora predijo una terrible crisis en la sociedad y en la Iglesia, profetizando que durante estos tiempos, "se enviaría un prelado para contrarrestar la tibieza de las almas sacerdotales y religiosas consagradas".