Portugal: el Parlamento aprueba nuevamente un proyecto de ley sobre la eutanasia

Junio 21, 2022
Origen: fsspx.news

Tras la votación en el Parlamento de una serie de mociones destinadas a legalizar el suicidio asistido, los obispos portugueses se pronunciaron en contra de un proyecto que, de aprobarse, sería uno de los más permisivos en materia de 'eutanasia'. La decisión ahora depende del jefe de Estado.

"La Conferencia Episcopal de Portugal (CEP) reafirma su oposición a cualquier intento de legalizar la eutanasia y el suicidio asistido y desaprueba los textos votados hoy en la Asamblea de la República", se lee en el comunicado de prensa publicado el 9 de junio de 2022 por la agencia de noticias Ecclesia.

Unas horas antes, cuatro textos fueron aprobados por los diputados: nada sorprendente, dado que la cámara única que constituye el Parlamento está dominada en gran medida por una coalición progresista.

Sin embargo, lo más preocupante es que, en su nueva versión, el proyecto de ley para legalizar la eutanasia ha suprimido toda referencia a "enfermedades mortales" para justificar el uso del suicidio asistido.

Los prelados lusitanos tienen razón: "Los proyectos de ley aprobados suponen una extensión de la legalización de la eutanasia y el suicidio asistido más allá de situaciones de muerte inminente, abarcando también situaciones de enfermedad incurable e invalidez, lo que provocará que nuestra legislación sea una de las más permisivas", denuncian en su comunicado.

A fin de eliminar las falacias que justifican el suicidio asistido en nombre del alivio del paciente, la CEP llama la atención sobre el hecho de que "con la eutanasia no se combate el sufrimiento sino que se quita la vida".

Asimismo, los obispos recuerdan que "donde antes la ley de Dios, por el mandamiento 'no matarás', protegía a todos los hombres, ahora la ley de los hombres los amenaza a todos".

En enero de 2021, ya había sido aprobado por el Parlamento un primer proyecto de ley que despenalizaba la eutanasia, antes de ser sancionado por veto presidencial a finales del año pasado. El presidente de la república de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, católico practicante, criticó las "contradicciones" internas del proyecto.

Las cuatro propuestas aprobadas el pasado 9 de junio deberán fusionarse en un texto que será presentado de nuevo al presidente dentro de unos meses: la cuestión es saber hasta cuándo podrá resistir la creciente presión política en su contra.