Rabinos protestan contra la presencia de una iglesia en Auschwitz II-Birkenau

Febrero 04, 2020
Origen: fsspx.news

Cuatro rabinos estadounidenses protestaron frente a la iglesia de Birkenau (Polonia) el 26 de enero de 2020, exigiendo la eliminación de este lugar de culto católico, a fin de evitar cualquier "cristianización de la Shoah" (holocausto).

¿Se está repitiendo el caso del convento carmelita de Auschwitz? El 26 de enero de 2020, al término de la misa dominical celebrada en la parroquia de Birkenau, ubicada cerca de los barracones del antiguo campo de concentración, cuatro rabinos intentaron ingresar al edificio. Lo que desean es lograr el cierre de un lugar de culto católico por considerarlo intolerable, ¡como si solamente hubieran muerto judíos en ese lugar!

Uno de ellos, Avi Weiss, considera la presencia de la iglesia como "la mayor violación de la memoria de la Shoah". Este rabino, que desempeña su cargo en el Bronx, Nueva York, pidió al Papa Francisco "dar el primer paso" para la eliminación de la iglesia, como sucedió con el convento carmelita de Auschwitz hace casi treinta años.

Fundado en 1984 dentro de las instalaciones del campo de concentración, el Carmelo de Auschwitz fue el centro de atención hasta 1993, cuando las religiosas finalmente acordaron marcharse del lugar a petición del papa Juan Pablo II. ¿Sufrirá el mismo destino la iglesia de Birkenau?

El Museo de Auschwitz recuerda que 400,000 prisioneros fueron registrados oficialmente en este campo de concentración, incluidos 200,000 judíos y 150,000 polacos, en su mayoría católicos. Pero las víctimas desaparecidas que fueron deportadas allí son mucho más numerosas, y por esta razón el rabino Weiss afirma: "Alrededor de 1.1 millones de judíos fueron asesinados en el campo, lo que constituye el 95% de las víctimas". A esto se debe su campaña iniciada hace años para el cierre de la iglesia de Birkenau ubicada en "el cementerio judío más grande del mundo".

El rechazo de la Cruz de Cristo

En un artículo publicado en inglés el 22 de enero de 2020, el rabino Weiss manifestó en varias ocasiones su molestia por la presencia de la cruz: "Desde casi cualquier lugar en Birkenau, al levantar la mirada, se pueden ver las cruces imponentes de la iglesia proyectando sus sombras sobre el campo de exterminio". Cuando el tiempo pase, continúa, y "todos nos hayamos ido de este mundo, lo único que permanecerá en Birkenau será la iglesia y sus cruces". Ataca concretamente a la Iglesia católica, culpable según él de "haberle dado la espalda a los judíos que necesitaban ayuda desesperadamente", así como a Polonia, a la que acusa de haber sido "cómplice de la Shoah" (sic). Después de haber obtenido el cierre del Carmelo, el rabino intenta desde hace más de veinticinco años conseguir el cierre de la iglesia.

Entre las víctimas del campo, la Iglesia católica rinde homenaje a la memoria del Padre Maximiliano Kolbe, un sacerdote franciscano que se sacrificó para salvar a un padre de familia. Asimismo, recuerda a la carmelita Bénédicte Thérèse de la Croix, también conocida como Edith Stein. Esta última, convertida del judaísmo, ofreció su vida por la conversión del pueblo del que provenía. Al día siguiente de la Noche de los Cristales Rotos (10 de noviembre de 1938), en su Carmelo de Colonia, expresó su dolor: "Es la sombra de la cruz que cae sobre mi pueblo. ¡Oh, si pudieran comprenderlo ahora! Es el cumplimiento de la maldición que mi pueblo invocó sobre sí mismo. Caín ha de ser perseguido, pero ¡ay de quién ponga la mano sobre Caín!  ¡Ay, cuando el furor de Dios que hoy se desata sobre mi pueblo se desencadene sobre esta ciudad!"