Revisión de la preparación para el matrimonio

Agosto 03, 2022
Origen: fsspx.news

El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida publicó el 15 de junio de 2022 un documento titulado "Itinerarios Catecumenales para la Vida Matrimonial - Orientaciones Pastorales para las Iglesias Particulares". Cinco años después de la publicación de la controvertida exhortación Amoris laetitia, estos "Itinerarios Catecumenales para la Vida Matrimonial" son uno de los frutos del Año especial dedicado a la familia, escribe el Papa Francisco en el prefacio.

"Se trata de una herramienta pastoral preparada por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida a raíz de una indicación que he expresado en repetidas ocasiones, a saber, 'la necesidad de un nuevo catecumenado en preparación para el matrimonio'", explica el soberano pontífice. 

En efecto, señala que una "preparación demasiado superficial" conlleva el riesgo de "celebrar un matrimonio nulo" o con "cimientos tan débiles que no resiste las primeras crisis inevitables".

Una formación de la vocación desde la infancia

El documento de 100 páginas se estructura en torno a tres fases: preparación para el matrimonio; la celebración del matrimonio; el acompañamiento de los primeros años de la vida matrimonial. Los autores recomiendan implementar una formación dirigida a los niños y adolescentes "con una perspectiva vocacional tanto al matrimonio como a la vida religiosa".

Para que "los adolescentes y jóvenes no lleguen a la decisión de casarse casi por casualidad". El objetivo es ayudar a los jóvenes a superar la "inmadurez", para vivir "relaciones de amistad y de amor, no posesivas ni narcisistas, sino libres, generosas y oblativas".

Ante "la presencia constante y generalizada de 'nuevas solicitudes' de preparación al matrimonio sacramental por parte de parejas que ya viven juntas, han celebrado un matrimonio civil y tienen hijos", el Dicasterio expone la necesidad de un acompañamiento con vistas a un matrimonio cristiano, "a través del redescubrimiento de la fe a partir del bautismo y la comprensión gradual del significado del rito y sacramento del matrimonio".

Este "itinerario matrimonial", verdadero itinerario de fe, permitirá "redescubrir el mensaje cristiano y reproducirlo en su perenne novedad y frescura". Al mismo tiempo, se presentarán los sacramentos, las Sagradas Escrituras, y "también los candidatos al matrimonio se iniciarán gradualmente en la oración cristiana -oración individual, comunitaria y de pareja– para adquirir un hábito de oración que será un gran apoyo para su futura vida matrimonial, especialmente en los momentos de dificultad".

Una intención correcta

El Dicasterio recomienda recurrir a expertos para ciertos temas, como las cuestiones bioéticas relacionadas con la sexualidad. Estas cuestiones pueden presentar "aspectos morales problemáticos", que requieren "formación específica e ideas claras".

Será oportuno, precisa el documento, recordar las condiciones esenciales de la libertad (en la pareja y de la pareja) y la plena conciencia de los compromisos vinculados a las características esenciales del matrimonio (indisolubilidad, unidad, fidelidad, fecundidad). Estos serán los temas específicos de las entrevistas canónicamente programadas con el párroco. También será útil recordar los aspectos doctrinales, morales y espirituales del matrimonio.

Se recomienda encarecidamente un retiro espiritual y se subraya la importancia de la confesión antes de recibir el sacramento del matrimonio: "la confesión con motivo del matrimonio, a veces después de años de 'huir' del sacramento de la reconciliación, es para muchos un momento de retorno a la práctica sacramental".

Los autores del texto también exhortan a tener el "valor" de proponer la castidad, "por mucho que ahora esté en rotundo contraste con la mentalidad común".

Esta formación al matrimonio cristiano es sin duda indispensable en una sociedad completamente descristianizada, pero solo será eficaz si se fundamenta en la doctrina tradicional de la Iglesia, y no en la vaguedad conciliar sobre el orden de los fines del matrimonio (1. procreación y educación de los hijos; 2. apoyo mutuo de los cónyuges), orden muchas veces invertido, con un cobarde silencio sobre la anticoncepción, cuando no un silencio cómplice.

Otro documento anunciado…

Esta formación prematrimonial debe continuar con un acompañamiento de los recién casados, para ayudar a los esposos cuando atraviesan "crisis y momentos de desánimo" a superar las primeras dificultades.

Y Francisco aclara: "Es mi ferviente deseo que a este primer Documento le siga cuanto antes otro, en el que se indiquen métodos pastorales concretos y posibles itinerarios de acompañamiento, dedicados específicamente a aquellas parejas que han experimentado el fracaso de su matrimonio y viven en una nueva unión o se han vuelto a casar civilmente".

– Aquí es donde veremos la reaparición de Amoris laetitia, que recuerda la doctrina de la indisolubilidad del matrimonio cristiano, al tiempo que abre la puerta a excepciones "pastorales" que contradicen esta doctrina, autorizando caso por caso la comunión a los divorciados vueltos a casar en segundas nupcias.