Roma sanciona a los Hermanos de la Caridad belgas por su posición ante la eutanasia

Mayo 20, 2020
Origen: fsspx.news

Luego de haber llegado a su fin un enfrentamiento que duró más de tres años, la rama belga del instituto laico de los Hermanos de la Caridad ya no puede llamar "católicas" a sus instituciones sanitarias. Así lo dispuso Roma, el 30 de marzo de 2020, una decisión que se hizo pública el 7 de mayo siguiente, debido a las posiciones contrarias a la Iglesia de los religiosos belgas sobre la cuestión de la eutanasia.

La Orden de los Hermanos de la Caridad es una congregación religiosa laical internacional masculina, fundada en 1807, cuyo propósito es ayudar a los ancianos y enfermos mentales.

En marzo de 2017, la rama belga del instituto envió un polémico texto a los directores y al personal hospitalario de sus 15 centros psiquiátricos, autorizando finalmente la eutanasia, incluso para pacientes "en una situación no terminal".

El mes de mayo siguiente, el Hermano René Stockman, superior general de la congregación, reprendió a sus colegas belgas, recordándoles que la eutanasia sigue siendo "contraria a los principios fundamentales de la Iglesia católica". Sin embargo, no tuvo éxito.

Ante su negativa a someterse a las leyes de la Iglesia, el cardenal Luis Ladaria Ferrer, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, informó a los Hermanos de la Caridad belgas que sus establecimientos ya no podían considerarse "católicos". 

"Al comprobar la falta de disposición para aceptar la doctrina católica sobre la eutanasia (...), los hospitales psiquiátricos administrados por la asociación Provincialiat de los hermanos de la Caridad ASBL en Bélgica ya no pueden, a partir de ahora, ser calificados como instituciones católicas", declaró el alto prelado en una carta fechada el 30 de marzo de 2020.

La eliminación del adjetivo "católico" podría provocar una disputa sobre el uso del título "Hermanos de la Caridad", así como sobre la propiedad de los bienes. Por otra parte, el responsable de la sección belga, Raf De Rycke, ya ha declarado a diferentes medios que desean seguir trabajando con el mismo nombre, la misma misión y la misma visión, "en beneficio de los hermanos belgas, los colaboradores belgas, los clientes y la sociedad".

Por su parte, los obispos belgas, de quienes ha quedado ampliamente demostrada su flexibilidad respecto a las posiciones morales, están muy avergonzados por esta decisión romana que desaprueban completamente: el 7 de mayo, reaccionaron en un comunicado ambiguo afirmando "sentir la situación actual (...) como dolorosa y extremadamente compleja", y renovando "su profunda estima por los Hermanos de la Caridad".