Rusia niega la existencia de un derecho internacional al aborto

Noviembre 12, 2021
Origen: fsspx.news
Logotipo de la Declaración de Consenso de Ginebra

No se podría haber soñado con un invitado de honor más ilustre, para celebrar el primer aniversario de la Declaración de Consenso de Ginebra: en noviembre de 2021, la Federación de Rusia se unió al proyecto mundial cuyo objetivo es combatir un supuesto derecho internacional al aborto.

Como recordatorio, el 22 de octubre de 2020, por iniciativa del entonces secretario de estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, 33 países, incluidos los Estados Unidos de Donald Trump, la Hungría de Viktor Orban, Uganda, Sudán del Sur, Brasil, República Democrática del Congo, etc. - firmaron una declaración conjunta, con el objetivo de proteger la salud y los "derechos inalienables" de la mujer.

Un texto inédito que estipula en particular que "el aborto no debe ser considerado en ningún caso como un método de planificación familiar" y que "no existe un derecho internacional al aborto, como tampoco existe ninguna obligación para los países de facilitarlo o financiarlo".

Aunque esta declaración no tiene valor legal vinculante, sin embargo, tiene el efecto de "anular el consenso global establecido sobre la necesidad de proteger la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y las niñas en toda su diversidad", lamentó el progresista David Stacy, director de asuntos gubernamentales del grupo de defensa Human Rights Campaign, entrevistado por el Washington Post en octubre de 2020.

Es a esta iniciativa para defender el derecho a la vida a la que se unió la Rusia de Vladimir Putin -así como Guatemala-, pocos meses después de la previsible retirada de Estados Unidos, a petición del presidente Joe Biden.

La noticia de la firma de Rusia fue anunciada en el Congreso, corazón de la capital federal de Estados Unidos, por los senadores republicanos pro-vida que eligieron celebrar allí el primer aniversario de la Declaración de Consenso de Ginebra.

"Cuando los estados o las ONG prescriben políticas malsanas y nocivas que comprometen la vida, la familia y la soberanía propia de cada país, es un deber desafiarlas", declaró en esta ocasión Valerie Huber, presidenta del Instituto para la Salud de la Mujer.

En su intervención, el senador Steve Daines destacó que el Consenso de Ginebra sigue siendo "la forma más poderosa y eficaz de dar voz a la silenciosa mayoría mundial de miles de millones de personas que apoyan a la vida y las familias".

De las palabras a la acción

Esta declaración, que afirma que no existe un "derecho" al aborto a nivel internacional, es significativa. Permite combatir el establecimiento de políticas de la ONU que quisieran ver materializado este derecho.

Sin embargo, esto no debe hacernos olvidar que ni Estados Unidos ni Rusia han abolido o siquiera reducido el acceso al aborto. Y este crimen todavía está consagrado en sus leyes.

En cuanto a Rusia, el aborto ha sido legal en este país desde hace más de 100 años. En el siglo pasado, se realizaron un mínimo de 310 millones de abortos.

Esta realidad presagia una importante crisis demográfica, que representa una de las preocupaciones de Vladimir Putin, y la cual está tratando de frenar mediante medidas en favor de la natalidad. A esto se deben sus esfuerzos por reducir el aborto en su país y alentar, al menos tácitamente, a la Iglesia ortodoxa en su lucha por la vida.

La forma más adecuada de remediar esta tasa de natalidad es, al menos inicialmente, limitar el acceso al aborto y las bases legales que lo permiten.