Rusia planea construir una réplica de Santa Sofía en Siria

Agosto 19, 2020
Origen: fsspx.news

Luego de la decisión tomada por el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, el 10 de julio de 2020, de (re)transformar Santa Sofía en una mezquita, Rusia reaccionó inicialmente defendiendo a su aliado. Moscú consideró esta decisión como un asunto interno de Turquía. La reacción rusa, sin embargo, admitió que el sitio es de importancia internacional.

En un segundo movimiento, Rusia hizo una propuesta inesperada al anunciar que está prevista la construcción de una réplica de la basílica en la provincia occidental de Hama, Siria. Dicha obra estará financiada por fondos privados sirios y rusos. No obstante, será más pequeña que la basílica original.

El medio de comunicación libanés Al Modon anunció que los trabajos preparatorios podrían comenzar en agosto. El iniciador del proyecto es el sirio Nabeul Al-Abdullah, líder de la milicia a favor del régimen de Bashar al-Assad. Para este fin, obtuvo el acuerdo del obispo ortodoxo de Hama.

La propuesta se presentó ante la Duma -el parlamento ruso- que acordó brindar su apoyo al proyecto. Uno de sus representantes, Vitaly Milonov, declaró a RIA Novosti que "considera que Siria es un lugar adecuado para construir una copia de Santa Sofía". El apoyo brindado al proyecto fue confirmado por la visita de una delegación militar rusa a la ciudad siria de Al-Suqaylabiyah, prevista como el sitio de construcción de la réplica.

Esta decisión tiene varios objetivos. Primero, el apoyo de Bashar al-Assad, cuya apertura es enfatizada por Rusia: "Siria, a diferencia de Turquía, es un país que muestra claramente la posibilidad de un diálogo interreligioso pacífico y positivo. El presidente Bashar al-Assad nunca transferiría una catedral de una denominación a otra", declaró Vitaly Milonov.

De esta forma, el presidente Vladimir Putin puede fortalecer su influencia en Siria.

Finalmente, es también un modo discreto por parte de Putin de condenar el gesto de Erdogan y de fortalecer su popularidad, porque la consternación de la jerarquía y de los fieles ortodoxos ha sido muy fuerte en Rusia. Putin se erige así como el defensor de los ortodoxos y de los cristianos en la escena internacional.