San Pedro en Roma: protestas cardenalicias por el ucase de la Secretaría de Estado

Abril 30, 2021
Origen: fsspx.news
El interior de la basílica de San Pedro

El 12 de marzo de 2021, la Primera Sección de la Secretaría de Estado del Vaticano publicó una nota sobre las nuevas disposiciones para la celebración de la Misa en la Basílica de San Pedro en Roma.

Estas nuevas reglas entraron en vigor diez días después, el 22 de marzo. A partir de ese momento, todos los sacerdotes y fieles que deseen tener misa diaria en la basílica deben participar en las misas concelebradas en horarios fijos, entre las 7 y las 9 de la mañana, en solo dos lugares: la capilla del coro y el altar de la Cátedra de San Pedro.

Todas las celebraciones individuales se consideran excepciones a esta regla. Los grupos acompañados de un sacerdote o un obispo que practique el Novus Ordo pueden tener una Misa celebrada individualmente por su guía espiritual, ya no en la basílica, sino en las Grutas del Vaticano, es decir, en la cripta que contiene las tumbas de muchos papas.

Los sacerdotes y fieles que deseen tener el rito tradicional en latín tienen solo cuatro horarios entre las 7 y las 9 de la mañana, en el único altar de la capilla Clementina, en la cripta. Y en este caso, los sacerdotes tendrán que estar "autorizados". ¿Por quién y bajo qué criterio? La nota de la Secretaría de Estado no lo estipula.

Por otro lado, estas disposiciones particularmente restrictivas son justificadas por la necesidad de un "clima de reverencia y decoro litúrgico" para "volver al Señor" a través de la Misa y la escucha de la Palabra de Dios.

Estas razones parecen pretextos muy deficientes. De hecho, la liturgia conciliar quería despojarse de la "pompa tridentina", del "decoro constante", para estar más cerca del pueblo de Dios.

Las protestas de los cardenales

El cardenal Raymond Burke exigió de inmediato la revocación de estas medidas: "Por el bien de la fe católica y por el buen orden de la Sagrada Liturgia, expresión suprema y perfecta de la vida de la Iglesia en Cristo, el documento en cuestión debe ser rescindido de inmediato, es decir, antes de su supuesta fecha de vigencia el 22 de marzo próximo. Además, el pensamiento que subyace a tal documento debe ser corregido, al mismo tiempo que se debe exponer a los fieles la disciplina de la Iglesia universal y la doctrina litúrgica que subyace".

El cardenal Gerhard Müller, exprefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, dijo a Edward Pentin, vaticanista del National Catholic Register, que esta nota era un "documento autoritario y despiadado, impuesto sin consulta ni sinodalidad", y considera que sus escritores son "hombres anónimos actuando en las sombras que no saben nada de teología católica".

El 29 de marzo, el cardenal Robert Sarah, exprefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, habló con Sandro Magister, el vaticanista de Settimo Cielo, respecto a las "observaciones sobre las nuevas normas para la celebración de las Misas en San Pedro", y dijo:

"Ruego humildemente al Santo Padre que ordene el retiro de las recientes normas dictadas por la Secretaría de Estado, que son tan carentes de justicia como de amor, no corresponden a la verdad ni a la ley, no facilitan sino que ponen en peligro el decoro de la celebración, la participación devota en la Misa y la libertad de los hijos de Dios".

El cardenal Joseph Zen Ze-kiun, exarzobispo de Hong Kong, publicó en su blog una "carta abierta al cardenal Sarah", en la que escribe conmovedoramente: "Si no fuera por las restricciones impuestas por el coronavirus, tomaría el primer vuelo a Roma para ponerme de rodillas frente a la puerta de Santa Marta (la actual residencia papal) hasta que el Santo Padre retire este edicto".

Y añadió contundentemente: "Es hora de reducir el excesivo poder de la Secretaría de Estado. ¡Que retiren sus manos sacrílegas de la casa común de todos los fieles del mundo! Que se contenten con jugar a la diplomacia mundana con el padre de la mentira. ¡Que hagan de la Secretaría de Estado 'una cueva de ladrones', si eso es lo que quieren, pero que dejen en paz al devoto pueblo de Dios!"