Seúl: confesionarios en formato Covid-19

Noviembre 18, 2020
Origen: fsspx.news
Interior de la Catedral de Seúl, dedicada a la Inmaculada Concepción

Con el objetivo de reabrir sus confesionarios y permitir que los fieles reciban el sacramento de la Penitencia, la arquidiócesis de Seúl (Corea del Sur) no ha escatimado recursos, adaptándose a las drásticas normas sanitarias decretadas por las autoridades.

Adaptarse para sobrevivir. Este podría ser el lema de los católicos surcoreanos. En la catedral de Myeongdong, en el corazón de Seúl, los confesionarios, al igual que todos los espacios clausurados bajo la sospecha de que en ellos se puede contraer más fácilmente el coronavirus, se cerraron en febrero de 2020 debido a la epidemia de Covid-19.

Sin embargo, la arquidiócesis de la capital surcoreana ha decidido compatibilizar los confesionarios con las normas sanitarias dictadas por la Casa Azul (oficina y lugar de residencia del presidente de la república).

En su formato Covid-19, los confesionarios marcan con mayor claridad la separación entre el sacerdote y el penitente: además de la rejilla, se instaló una protección de plexiglás y un sistema de ventilación para evitar la posible transmisión del virus por partículas suspendidas en el aire.

Finalmente, cada vez que sale un penitente del confesionario, este último se desinfecta completamente antes de que entre el siguiente: estas restricciones no parecen pesar mucho en este país asiático, acostumbrado desde hace décadas a las medidas profilácticas para frenar las epidemias.

El Padre Matthias Young-yup Hur, portavoz de la arquidiócesis de Seúl y vicepresidente de la Comisión Diocesana para las Comunicaciones, expresó alegremente: "La reapertura de los confesionarios totalmente equipados forma parte de nuestros esfuerzos para facilitar a los fieles la asistencia pastoral".

Para la diócesis de Seúl, esta meticulosa preocupación por el cumplimiento de las normas -que podría parecer restrictiva desde la perspectiva de Occidente- tiene una importancia sumamente esencial, porque el hecho de "asegurar la continuidad de la vida espiritual y de nutrir la fe a través de los sacramentos, constituye el medio principal para superar, con la gracia de Dios, las dificultades y las pruebas de la existencia", aseguró el Padre Young-yup.