Sri Lanka: el ultimátum del cardenal al presidente

Julio 29, 2021
Origen: fsspx.news
El cardenal Malcolm Ranjith, con el expresidente Mahinda Rajapaska, hermano del actual presidente

La Conferencia Episcopal de Sri Lanka le ha dado al poder ejecutivo un mes para esclarecer los sangrientos ataques islamistas que golpearon duramente a la minoría católica en la mañana de Pascua del 21 de abril de 2019.

El Comité Nacional Católico para la Justicia de las Víctimas está sumamente indignado por la inacción de las autoridades de Sri Lanka, hasta el punto de haber enviado en julio de 2021 un ultimátum al presidente, Gotabaya Rajapaksa: si este último no proporciona, en el transcurso de un mes, "una respuesta creíble" a la carta que le envió el episcopado, los católicos se verán obligados a buscar "otros medios de acción para ser escuchados".

"El pueblo tiene derecho a conocer la verdad detrás de los atentados perpetrados el Domingo de Resurrección, y es responsabilidad del gobierno exponerla al país de inmediato", insistió el cardenal Malcolm Ranjith, arzobispo de Colombo y presidente de la Conferencia Episcopal, durante una conferencia de prensa organizada el 13 de julio en la capital, en presencia de varios obispos de la isla.

El episcopado también exigió el enjuiciamiento inmediato de los 42 sospechosos detenidos: "Han pasado veintiséis meses desde los atentados del 21 de abril de 2019. Y hace cinco meses que se presentó el informe final de la Comisión Presidencial designada para investigar los hechos", recordaron los prelados del país.

"Nos preguntamos por qué aquellos en el poder se están demorando o descuidando sus deberes con respecto a las recomendaciones de la Comisión de Investigación Presidencial, cuyo costo ascendió a varios millones de rupias", insistieron.

En su carta de diecisiete páginas, los obispos de Sri Lanka advirtieron una vez más que no hay que limitarse a enjuiciar a los culpables implicados de manera marginal, sino a encontrar y condenar a los autores intelectuales: de lo contrario, "eso sería un delito grave y una denegación de justicia para los 269 inocentes que fueron asesinados por estos atentados mortales, una afrenta a sus seres queridos desconsolados por sus muertes, y a los varios miles de personas discapacitadas a causa de sus heridas. También constituiría una seria amenaza para la seguridad nacional", advirtieron.

El tono de los prelados es combativo y resuelto: si el gobierno no sale de su "letargo", entonces "nos veremos obligados a actuar de otra manera", aseguraron.

Este ultimátum debería hacer reflexionar al Jefe de Estado: desde los atentados de abril de 2019, el peso moral y político de la Iglesia en general, y del arzobispo de Colombo en particular, no ha dejado de crecer en la isla.