Sri Lanka: la Cruzada del Cardenal Ranjith

Abril 16, 2019
Origen: fsspx.news

El 31 de marzo de 2019, el Cardenal Malcolm Ranjith, arzobispo de Colombo (Sri Lanka), encabezó una marcha antidrogas, a la que asistió el presidente del país, Maithripala Sirisena, quien acaba de reinstaurar la pena de muerte para los traficantes.

En una circular pastoral con fecha de marzo de 2019, el Cardenal Malcolm Ranjith escribió: "La situación en nuestro país, y especialmente en nuestra arquidiócesis, es crítica... es por eso que estoy organizando un día especial de oración y una reunión pública para protestar contra el consumo y tráfico de drogas duras".

Fue así que el domingo 31 de marzo, después de la Misa, los feligreses de la Diócesis de Colombo marcharon por las calles de la capital para manifestarse en contra de las drogas, ese "flagelo que corrompe y mata".

El cardenal Ranjith también pidió a los sacerdotes de la parroquia que excluyan de los sacramentos a aquellos que se dedican al narcotráfico, incluidos los consumidores de drogas, y les prohíban tener funerales públicos. El consumo de drogas se está extendiendo dramáticamente entre los jóvenes, especialmente en las escuelas.

Desde el cese del fuego de febrero de 2002, entre los Tigres Tamiles y Colombo, el Estrecho de Palk, que separa a Sri Lanka de la India, se ha convertido en una zona prohibida, donde las drogas ingresan fácilmente provenientes de la zona continental. La Unidad Antinarcóticos de Sri Lanka estima que alrededor de 45,000 personas consumen regularmente heroína y alrededor de 200,000 marihuana.

Esta situación llevó al jefe de estado, el 12 de febrero de 2019, a restaurar la pena de muerte para los traficantes. Maithripala Sirisena no oculta haberse inspirado en esta cuestión por las políticas de su homólogo filipino, Rodrigo Duterte.