Suiza: disminuye la proporción de católicos

Enero 09, 2022
Origen: fsspx.news

El Instituto Suizo de Sociología Pastoral (SPI) publicó el 10 de noviembre de 2021 un estudio titulado "La Evolución del Número de Fieles dentro de la Iglesia Católica en los Últimos Diez Años y Perspectivas para el Futuro", realizado en Suiza.

Las últimas estadísticas de la Iglesia Católica Romana muestran que la tasa de bautismos está disminuyendo y el número de fieles que abandona la Iglesia está aumentando. Hasta ahora, este efecto había sido mitigado por la inmigración a Suiza de fieles católicos de otros países.

Pero debido a que la tendencia de abandonar la institución se manifiesta entre las personas cada vez más jóvenes, la Iglesia católica en Suiza corre el riesgo de que sus miembros envejezcan más rápido que el resto de la población en su conjunto, especifica el SPI.

Si bien el número absoluto de católicos se ha mantenido estable, su porcentaje dentro de la población general está disminuyendo constantemente. Esto plantea muchas cuestiones, entre ellas la de la elección de la pastoral y el desarrollo del personal laico. Como también el crucial mantenimiento o no de los edificios eclesiales.

La Oficina Federal de Estadística (OFS) especifica que entre 2010 y 2019, la participación de católicos romanos y evangélicos reformados disminuyó (respectivamente en 4 y 5 puntos porcentuales), a diferencia de la de musulmanes o comunidades del islam (+1 punto).

La proporción de comunidades judías no cambió, la de personas sin afiliación religiosa aumentó en 9 puntos. La OFS menciona que Suiza tenía 8.7 millones de habitantes en 2020, incluidos 2.2 millones de extranjeros.

Los bautismos en declive

En Suiza, el bautismo se dispensa en la gran mayoría de los casos a niños pequeños. La tasa de bautismos ha disminuido a lo largo de los años en todas las diócesis.

La caída más abrupta registrada entre 2019 y 2020 se debió principalmente a la pandemia de coronavirus: en 2020, se contabilizaron 11,968 bautismos (-32% en comparación con 2019). Cabe señalar también que en la Suiza francófona, la Iglesia católica ha sufrido una disminución significativamente mayor que en la Suiza germanoparlante.

Los fieles que abandonan la Iglesia siguen aumentando

En 2020, 31,410 personas abandonaron la Iglesia católica, casi tanto como la cifra récord de 31,772 registrada en 2019. En Suiza, la tasa de salidas se sitúa en el 1.1%. Cabe señalar que los cantones de Ginebra, Valais, Neuchâtel y Vaud, que no tienen corporaciones eclesiásticas de derecho civil (o impuesto eclesiástico obligatorio), no registraron salidas de la Iglesia.

En comparación con el número de salidas, el número de ingresos o regresos a la Iglesia se ha mantenido en un nivel bajo desde hace años. En 2020, 735 personas se unieron a la Iglesia Católica, en comparación con 885 personas en 2019. La proporción entre ingresos y salidas es de 1 a 42.

Todos los cantones informan de una disminución en la proporción relativa de católicos en la población residente en general. El número total de fieles católicos a finales de 2020 rondaba los 3 millones de personas.

Del mismo modo, la proporción relativa de miembros de la Iglesia evangélica reformada en la población también ha disminuido en las últimas décadas, y el número de miembros a fines de 2020 rondaba los 2 millones.

Una Iglesia necesitada de piedad

El 26 de noviembre de 2019, el Instituto Suizo de Sociología Pastoral señaló en su estudio anual que más allá del fenómeno migratorio, que está disminuyendo levemente, dos factores decisivos explican las variaciones en el número de miembros: los ingresos a la Iglesia y las salidas de la misma institución, así como el comportamiento de los padres católicos frente al bautismo.

El informe anual subraya que es al nivel de la piedad de los fieles y el comportamiento de estos últimos hacia el bautismo que los líderes de la iglesia podrían tener la mayor cantidad de medios de acción.

En efecto, después de la observación realizada desde hace mucho tiempo sobre la gran debilidad en el número de ordenaciones sacerdotales y confesiones sacramentales -según el informe de 2019-, pero también de un descenso regular de los matrimonios por la iglesia, se observa estos últimos años un descenso en el número de bautismos.

Esto conduce a mayor o menor plazo a una erosión creciente del número de fieles. Cuando se sabe que detrás del número de abandonos de la Iglesia hay más jóvenes que personas mayores, queda claro que la pertenencia a la Iglesia Católica ha caído más drásticamente entre las nuevas generaciones.

Y se concluye con las siguientes preguntas, en la jerigonza característica de los sociólogos: "¿Deberían perfilarse las Iglesias sobre la base de un vínculo muy estrecho con la tradición o distinguirse de la sociedad como una colectividad alternativa?"

"¿O, más bien, en nombre de la confianza en una tradición viva y abierta al futuro, deberían ponerse al servicio de la sociedad y buscar la proximidad con ella? ¿Será que solo en la proximidad de los hombres podrá la Iglesia también discernir lo que constituye fundamentalmente su tradición?"

- Estas complicadas preguntas del Instituto Suizo de Sociología Pastoral muestran claramente, 60 años después del Concilio Vaticano II, que el aggiornamento deseado por este último, lejos de promover el desarrollo de la Iglesia, solo ha provocado un declive doctrinal y un fracaso pastoral. Son las cifras las que lo confirman.