Suiza: diversos matices de rosa

Octubre 14, 2021
Origen: fsspx.news
El Hospicio del Gran San Bernardo, en la comuna de Bourg-Saint-Pierre

Aunque ningún cantón suizo se opuso, el 26 de septiembre de 2021, a la posibilidad ofrecida a las parejas del mismo sexo de contraer matrimonio civil y a las parejas de mujeres de tener acceso a la procreación, en realidad existen disparidades en los resultados de la votación, cantón por cantón.

Una de las primeras conclusiones de la elección del 26 de septiembre, es el "sí" directo y masivo de los grandes centros urbanos, en particular en la Suiza protestante de habla alemana: las ciudades de Basilea, Berna y Zúrich votaron con más del 75% a favor del matrimonio para todos.

Por el contrario, en la Suiza francófona, los municipios ubicados en zonas de montaña tienen la tasa de rechazo más alta, tanto en los Alpes como en el Jura.

Los cantones tradicionalmente católicos también parecen menos favorables a la transgresión moral: en Ticino, el 47.1% votó "no". Lo mismo ocurrió en Valais, con un 44.5%, lo que lo convierte en el cantón de la Suiza francófona con la tasa de "no" más alta.

En Appenzell Innerrhoden, otro cantón católico, el "sí" triunfó ciertamente, pero con el 50.8%, mientras que la media fue del 64% en el territorio de la Confederación.

Todavía existe una cierta renuencia al matrimonio homosexual, aunque menos importante, en el histórico cantón de Schwyz.

Por el contrario, la negativa es menor en los cantones tradicionalmente protestantes: en los de Neuchâtel, Ginebra, Vaud y Berna, el "no" fue respectivamente del 35%, 34.9%, 36.6% y 34.8%.

En Ticino, una comuna se resiste a la invasión de la ideología progresista: se trata de Bedretto, donde el "no" llegó al 75%. Pero tiene solo un centenar de habitantes.

En la Suiza francófona, la tasa más alta de "no" se expresó en la comuna de Valais de Bourg-Saint-Pierre (73.4%), nuevamente una zona tradicionalmente católica. Esta comuna alberga el famoso Hospice du Grand Saint-Bernard, y tiene alrededor de doscientos habitantes.

Cabe destacar el caso del Jura bernés, donde el "no" fue importante, debido a la influencia de la corriente protestante llamada "evangélica" que profesa una opinión más definida sobre la cuestión del "matrimonio homosexual" que la de otras religiones protestantes, liberales en la materia.

La oposición entre ciudades y zonas montañosas, la influencia residual de la religión católica -que no fue galvanizada por la posición tímida y difícil de interpretar del episcopado suizo contra el matrimonio homosexual- la persistencia del movimiento protestante evangélico: todos estos factores permiten comprender los resultados del referéndum del 26 de septiembre pasado.

La conclusión es que en la Confederación Suiza como en el resto de Europa, el movimiento de secularización avanza, sin lograr eliminar por completo cierta resistencia local que aún se mantiene. Pero ¿por cuánto tiempo?