Testimonio de un misionero de la FSSPX en Nigeria

Febrero 06, 2018
Origen: fsspx.news
El Padre Peter Chrissement bautizando a un recién nacido.

El priorato San Miguel Arcángel fue inaugurado el 26 de agosto de 2012, en Enugu, al sur de Nigeria. Actualmente, los sacerdotes encargados de este priorato son el Padre Pius Nanthambwe, misionero malawiano, el Padre Benedict Laignelot y el Padre Peter Chrissement, quien es el prior. Éste último aceptó responder a las preguntas realizadas por FSSPX.Actualidad.

Reverendo Padre, antes que nada, ¿puede hablarnos un poco de Nigeria?

Nigeria es un país tropical con más de 170 millones de habitantes, organizado como una federación, y en el que se hablan más de 150 lenguas y dialectos. El inglés es la lengua oficial del país, y las personas que tienen la posibilidad de asistir a la escuela lo aprenden ahí. Los estados del norte son musulmanes - casi todos practican la ley Sharia - y los estados del sur son en su mayoría cristianos - católicos, anglicanos y numerosas sectas. Los Ibo son un grupo étnico que habita al sureste de Nigeria. Se convirtieron al catolicismo gracias a los Padres del Espíritu Santo y son muy activos, abiertos y alegres a pesar de la gran pobreza en la que vive la mayoría.

¿Cuándo llegó la Fraternidad San Pío X a Nigeria?

Desde 1992, por invitación de distintos grupos de fieles, la Fraternidad San Pío X comenzó a enviar sacerdotes para predicar retiros espirituales. Posteriormente, un sacerdote nigeriano, amigo de la Fraternidad, permitió la apertura de un priorato en 2012. Rentamos una casa en Enugu, en el país Ibo, en donde celebramos la misa dominical en el exterior porque la capilla es muy pequeña. Desde este priorato atendemos regularmente a Lagos, la ciudad más grande del país, con casi 20 millones de habitantes, Abuja, la capital administrativa, Port-Harcourt y Onitsha, es decir las 4 ciudades más importantes del país.

¿Cómo fue su primer mes en Nigeria?

¡No muy bueno! El priorato fue puesto en pausa casi inmediatamente después de su apertura, los sacerdotes tuvieron que dejar solo al padre nigeriano porque las condiciones de vida eran imposibles, y uno de ellos estaba enfermo. Así que regresamos para una segunda oportunidad. Perdimos varios kilos de peso rápidamente. Yo contraje algunas especialidades del lugar: malaria, salmonela y otras infecciones... Afortunadamente, nuestra resistencia ganó y hoy todo se encuentra en orden. Debo añadir que fue necesario cambiar de cocinera, porque la que teníamos no comprendía las reglas de la higiene.

Y, ¿con esos cambios se solucionaron todos los problemas?

Desgraciadamente no del todo, porque el padre nigeriano nos abandonó. Las dependencias administrativas, teniendo presente la "buena suerte" que representaban los blancos, también nos ocasionaron algunos problemas. He de decir que el día que llegué a Nigeria, mi equipaje, con todos los documentos necesarios para mi instalación, desapareció. Pero, afortunadamente, la bienvenida de los católicos, desorientados por los cambios que siguieron a la revolución conciliar, compensó en gran medida todas las otras molestias. Después de todo, en una misión, al igual que en todo apostolado, es normal sufrir un poco, si se quieren obtener los frutos.

¿Cuáles fueron sus primeras tareas?

¡Sobrevivir! Empezamos prácticamente desde cero. Pero, con la ayuda de Dios, poco a poco hemos podido mejorar las condiciones de vida para poder ejercer nuestro apostolado.

Y hoy, ¿ya están bien instalados?

Aunque todavía no hemos construido el priorato ni la iglesia, se puede decir que actualmente nuestro ministerio está bien establecido y está empezando a adquirir una estructura en forma.

En este sentido, ¿cómo están organizados?

Atendemos regularmente el priorato y las 4 capillas, y cada sitio cuenta con equipos de fieles encargados de asistir a los sacerdotes. Bajo la responsabilidad del coordinador local, un gran número de fieles se movilizan para asegurar la enseñanza del catecismo, un servicio para la misa de excelente calidad, el coro, la sacristía, la distribución del boletín, una biblioteca de libros prestados, la venta de artículos religiosos, el transporte y albergue del padre, etc. A menudo, tienen que encargarse de llevar todas las cosas, de montarlo todo para luego desmontarlo nuevamente, incluso en el priorato, donde la Misa siempre se celebra al exterior. ¡Es una gran organización la que se necesita!

Y, ¿está dando frutos?

¡Sí, muchos! El número y convicción de los fieles no deja de aumentar, con excepción de una ciudad, donde la cantidad de fieles es proporcionalmente menor.

¿Podría hablarnos de los distintos centros de Misa?

En el priorato de Enugu, alrededor de treinta fieles asisten diariamente a Misa. Los domingos son 175, aproximadamente. En Lagos, la capital económica, celebramos la Misa dominical para una centena de fieles.

¿Cómo se transportan? Nigeria es un país grande...

El sacerdote viaja todos los sábados en una aerolínea local para la Misa y las confesiones. Los domingos, las confesiones son a las 7:00 am, y la misa a las 8:00 am. Esto nos da el tiempo suficiente para las pláticas, el catecismo... o para subirnos a otro avión que nos lleve a Abuja o a Port-Harcourt y poder celebrar la Misa.

¿Todos los domingos?

Vamos a Abuja y Port-Harcourt cada quince días. El número de fieles está aumentando a un ritmo constante, y en cada ciudad tenemos alrededor de 40 fieles, a pesar de las "capillas" improvisadas.

¿Hay algún centro de Misa cerca del priorato?

Sí, en la ciudad de Onitsha, a la cual llegamos en automóvil. El trayecto dura dos horas, cuando no surge ninguna eventualidad, y entre cuatro y cinco cuando la lluvia transforma la carretera en un río de lodo. Tenemos alrededor de 50 fieles, pero debemos encontrar otra capilla rápidamente, porque el proprietario nos ha echado.

Desde Nigeria, ¿pueden atender otros países?

Sí, definitivamente. Vamos a Ghana y a Bénin tres o cuatro veces al año.

¿Puede hablarnos sobre sus feligreses? ¿Cómo son? ¿Qué los condujo a la FSSPX?

En su mayoría, son católicos fervientes escandalizados por su sacerdote parroquial o decepcionados por el vacío litúrgico de la nueva Misa. Algunos son conversos del islam o de alguna de las sectas que no dejan de aparecer. Y, finalmente, otros nos han descubierto "por casualidad", porque estamos disponibles para confesar o esucharlos. Entonces empiezan a asistir y descubren la Misa. Su asombro frente a la liturgia romana es la respuesta más bella a la estupidez de la inculturación fomentada actualmente.

¿Tiene alguna anécdota particular sobre sus fieles? ¿O sobre usted?

Sí, por supuesto, ¡cientos de ellas! Podría hasta escribir un libro. Pero no tengo tiempo ni talento para escribirlas. Nuestras mentalidades son muy diferentes.

¿Tiene algún recuerdo en particular?

Una mañana, poco después de las 6:00 am, y ya comenzando a sudar, nos encontrábamos en la capilla para nuestra meditación diaria. De pronto, nos interrumpió el sonido de una pala golpeando, pero no duró mucho tiempo, y no le dimos mucha importancia. Más tarde, poco después del desayuno, vimos humo saliendo cerca de la estación de nuestro vigilante, quien, muy sonriente, estaba rostizando en un fuego hecho con tres pequeñas ramas el premio de su cacería con la pala: ¡una enorme rata!

Y, ¿la compartió con ustedes?

No, no nos hubiéramos atrevido a privar a nuestro vigilante de su botín. Eso me recordó el sitio de 1870, cuando los pobres parisinos tuvieron que sobrevivir comiendo ratas.

Hace un momento nos habló de su cocinera, ¿qué tenía de peculiar?

Un día, durante una de las visitas del Padre Alain-Marc Nély, éste le explicó por enésima vez que un producto descongelado no se podía volver a congelar. A la mañana siguiente, encontramos en el congelador la carne que había descongelado el día anterior pero que no había cocinado... "Sorry, Father. ¡Sorry!" Esa era normalmente la respuesta que daba en estas circunstancias. Ahora entiende por qué nuestra salud tenía altas y bajas...

En lo referente al apostolado, ¿se ha llevado alguna sorpresa?

!Sí, muchas! Supe de una anciana que prácticamente vivía en el abandono, cerca de uno de nuestros centros de misa, y de la cual se hacían cargo los fieles lo mejor que podían. Vivía en una cabaña de arcilla de una pieza sobre un tapete, colocado junto a una cabra, y comía lo que las personas le daban. Después de que los fieles hablaron con ella, pidió ser bautizada, y tras una enseñanza rápida, una tarde, después de Misa, la bauticé según el rito de los adultos.

¿Cómo fue la ceremonia?

¡Hay que vivir personalmente estos momentos para comprender los designios de la Providencia! Imagine esta ciudad perdida en la selva, la noche que cae, los mosquitos, esa pequeña anciana que no comprende ni una palabra de inglés, yo, que lo hablo bastante mal, los fieles tratando de traducir y ella intentando responder. Tuvimos que interrumpir la ceremonia para que pudiera responder al llamado de la naturaleza: ¡a los 97 años! Después, retomamos la ceremonia lo mejor que pudimos... Finalmente, la ceremonia concluyó, ¡he ahí a una nueva hijita de Dios! Una hijita bastante mayor... Poco tiempo después, el Buen Dios la llamó. Celebramos una hermosa misa de funeral que contrastaba con su pobre vida, como otro Lázaro.

¿La crisis de la Iglesia ha afectado también a Nigeria?

Sí, al igual que ha afectado al mundo entero. Pero los efectos de la revolución conciliar llegaron tarde a este país de tradiciones tan arraigadas, no muy susceptible al modernismo, y, hasta hace poco, protegido de los principales medios de comunicación. Debo admitir que el clero sigue siendo muy sólido, a pesar de algunas tristes excepciones. La gran mayoría de católicos conoce bien su catecismo, lo cual demuestra que todavía se los enseñan bien. Los seminarios están repletos de candidatos, aun cuando muchos de ellos sólo buscan una forma de escapar a la miseria y de conseguir un estatus social cómodo. Éste es un punto que nosotros debemos tener muy presente respecto a las vocaciones que se nos presentan.

El norte del país está en manos de los islamistas, el sur en manos de los bandidos, ¿se siente seguro en medio de esta situación?

Nuestros fieles se localizan en la mitad sur del país, no vamos más allá de Abuja al norte. Así que, por el momento, Boko-Haram - la secta islámica terrorista - no representa un peligro. Pero el aumento de robos, de violencia y de secuestros nos incita a la prudencia.

En su vida diaria, ¿debe tomar precauciones particulares?

La mayoría de los expatriados viven en campos ultra-seguros y sólo salen acompañados de escoltas armadas. Como se podrá imaginar, nuestro apostolado en estas condiciones no sería posible, ni física ni económicamente hablando. Por tanto, evitamos cualquier riesgo inútil, no hacemos ningún alarde de riqueza, tratamos de ser impredecibles en nuestros viajes y, sobre todo, nos confiamos a nuestros ángeles guardianes.

¿Cómo son sus relaciones con las autoridades eclesiásticas?

Al principio, eran bastante tensas. Según un obispo local, ¡hasta nuestros bautismos eran inválidos! Pero después de haber conocido a algunos sacerdotes y al obispo de Enugu, su Excelencia se formó un mejor concepto de nosotros. No comprende la razón de nuestra postura, pero parece admitir que nuestros esfuerzos son por el bien de las almas, aunque nuestros modos le parezcan "impenetrables"...

¿Cuáles son actualmente los proyectos de la FSSPX en Nigeria?

Sólo hay uno, pero es muy importante: construir una Misión digna de este nombre.

¿Cómo planea hacerlo?

Gracias a la ayuda de los superiores y a la generosidad de algunos fieles, la Providencia nos ha permitido adquirir un terreno en pleno centro de Enugu, de muy fácil acceso para los fieles, pues la mayoría no tienen automóvil.

¿Qué desea construir exactamente?

Basándome en la experiencia de la Fraternidad en los otros países de misión, queremos construir un priorato lo suficientemente grande para albergar a un gran número de sacerdotes y hermanos, así como algunos postulantes y voluntarios jóvenes, una iglesia lo suficientemente grande para poder acomodar a 500 0 600 fieles y muy bella para atraer las miradas de los miles de católicos que pasan todos los días por ahí, una escuela primaria mixta, una escuela secundaria para varones con internado, sin olvidarnos de una casa para las hermanas de la Fraternidad.

¿En que estado se encuentra el proyecto actualmente?

Actualmente estamos en la etapa 1, que se resume en tres puntos. Primero, debemos construir el priorato para poder tener, finalmente, un lugar de paz donde los sacerdotes puedan rezar, descansar y prepararse para su apostolado. Después, hay que construir una iglesia temporal en el sitio de la futura escuela, capaz de acomodar a 300 fieles cada misa. Finalmente, debemos preparar la tierra, es decir, nivelarla y colocar un sistema de evacuación de agua - cuando llueve todo se inunda aquí - muros de seguridad, etc.

¿En cuánto calcula los costos de las obras?

Por el momento, ya hemos finalizado los planes para el priorato, y esta construcción está calculada en 200,000 euros, (247,000 dólares) aproximadamente.

¿Qué podemos hacer para ayudarlos?

Tres cosas.

Empecemos por la más importante...

¡Rezar! Todo lo que acabo de mencionar son cosas materiales y terrenales, y los misioneros estamos bien conscientes de que esto es parte de nuestra actividad. Pero todos sabemos que esto sólo tiene un objetivo: buscar almas y salvarlas. Monseñor Lefebvre, un misionero que sabía de lo que hablaba, predicaba constantemente "Extiendan el Reino de Nuestro Señor". En estas difíciles circunstancias sólo podemos perseverar con la ayuda de sus oraciones. La única razón por la que nuestros esfuerzos y predicación rinden frutos es porque las almas se sacrifican y rezan por las misiones. Por lo tanto, recen, pongan a rezar a los niños: ellos son muy poderosos frente al Buen Dios.

Y, ¿después?

¡Ayuden donando! Suena un poco abrupto, pero los misioneros somos mendingantes: eso nos mantiene humildes. ¿Comprende que diez euros son aquí el salario de todo un día? ¡Imagine lo que se podría hacer con 50 o 100 euros! ¿No vale la pena privarse de algo pequeño para ayudar a hacer un gran bien?

Y, ¿por último?

¡Hagan conocer la Misión! Conviértanse en apóstoles donde quiera que se encuentren, incluso con las personas que parecen alejadas de la Tradición católica o del Buen Dios. Muchos son tocados por el trabajo de estos Padres, Hermanos y Hermanas que han renunciado a todo para dedicarse a los más abandonados. ¿Quién sabe? El Buen Dios puede servirse de ellos para traer a sus ovejas perdidas de regreso. Una buena obra jamás se pierde en la nada. No duden en contactar a SOS África, la asociación creada especialmente para apoyarnos, y que porporciona noticias sobre la Misión a los interesados.

¿Unas últimas palabras para nuestros lectores, Padre?

¡Que Nuestra Señora, la Reina de los Apóstoles, interceda frente a su Hijo para bendecir su generosidad!

Para ayudar a construir la Misión:

• Cheque a nombre de “Missions de la Fraternité Saint-Pie X”, con la dirección: SOS Africa - 5 rue de la Ceinture - Bâtiment B8 - 78000 Versailles

• Transferencia con las palabras "para Nigeria"

IBAN : FR76 3000 3008 1400 0372 6218 101 - BIC : SOGEFRPP

• donación en línea: http://www.mission-sosafrica.org/ - (pestaña DONS)