Texas: Doble sentencia para los condenados a muerte

Mayo 04, 2019
Origen: fsspx.news

El estado de Texas (Estados Unidos) ha modificado el procedimiento previsto hasta el momento para las ejecuciones por inyección letal: a partir de ahora, solo el personal de seguridad estará presente en la "cámara de la muerte" al momento de la ejecución, sin que se le permita a ningún representante religioso asistir al condenado en sus últimos momentos.

Esta disposición reciente, hecha pública el 3 de abril de 2019 por Jeremy Desel, director de comunicaciones del Departamento de Justicia Criminal de Texas, no está dirigida contra la religión católica, aun cuando la afecta de manera indirecta, lo cual demuestra los límites de la libertad religiosa "estilo estadounidense".

Hasta ahora, Texas siempre había permitido la presencia de capellanes cristianos o incluso musulmanes en la "cámara de la muerte". Sin embargo, un prisionero condenado a la pena capital, que dice ser budista, presentó una apelación ante el Tribunal Supremo de los Estados Unidos para tener un religioso budista a su lado en la cámara de la muerte.

La Corte Federal falló a favor del condenado en una sentencia del 28 de marzo de 2019. Por lo tanto, Texas tenía dos posibilidades: asegurar que un representante de cualquier religión acompañara a los convictos en sus últimos momentos, o negar esta posibilidad a todos los condenados. El estado de Texas eligió la segunda opción.

Esta es una decisión muy triste que muestra que en el país de la "libertad religiosa", la conversión de un prisionero condenado a muerte ya no será posible. Santa Teresita del Niño Jesús, quien oró por la conversión del asesino Henri Pranzini, escribe en su libro Manuscrits Autobiographiques: “Al día siguiente de la ejecución encontré un ejemplar del periódico La Croix, lo abrí con entusiasmo y ¿qué vi? ¡Ah!, mis lágrimas traicionaron mi emoción, y tuve que esconderme. Pranzini no se había confesado. ¡Había subido al cadalso y se preparaba para colocar su cabeza en la temible abertura, cuando de repente, impulsado por una inspiración, giró, tomó el crucifijo que el sacerdote le tendía y besó las heridas sagradas tres veces! Luego, su alma recibió la oración misericordiosa de Aquel que dice que en el cielo habrá más gozo por un pecador que hace penitencia que por noventa y nueve justos que creen no necesitar arrepentirse..."