Ucrania: descubrimiento de la mayor fosa común de las purgas estalinistas

Septiembre 02, 2021
Origen: fsspx.news
Joseph Stalin

El reciente descubrimiento de fosas comunes que contienen los restos de varios miles de víctimas del comunismo en Ucrania ha puesto de relieve las persecuciones sufridas por muchos cristianos, víctimas del totalitarismo comunista.

Las Grandes Purgas Comunistas -o el Gran Terror- lideradas por Stalin consistieron en una campaña de detenciones, represión política y limpieza étnica en la que murieron más de 20 millones de personas, víctimas de ejecuciones por delitos penales y políticos, asesinadas en campos de trabajos forzados y de otras maneras horribles.

Recientemente, gracias al Instituto Ucraniano de Memoria Nacional (IMNU), se descubrieron tumbas que contienen los restos de 5,000 a 8,000 personas en un sitio de casi cinco hectáreas cerca del aeropuerto de Odesa, a orillas del Mar Negro.

El 25 de agosto de 2021, las autoridades anunciaron el descubrimiento de veintinueve fosas comunes que contienen los restos mortales de las víctimas del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD) en un terreno de casi cinco hectáreas.

Este descubrimiento fue posible gracias al trabajo del historiador Odesius Oleksandr Babich, quien encontró documentos relacionados con las ejecuciones masivas en Odesa.

El jefe de la oficina regional del Instituto de Memoria Nacional, Sergui Goutsaliouk, no tiene dudas al respecto: la mayoría de las víctimas recibieron disparos en la cabeza por el NKVD, la policía secreta soviética y ancestro de la KGB. Estas ejecuciones se remontan a los años 1937-1939, bajo el gran terror estalinista.

De acuerdo con el Sr. Goutsaliouk, no será posible identificar a las víctimas, ya que los documentos relacionados con estas purgas son confidenciales y se conservan en Moscú, "que no los entregará" a Ucrania debido a las tensas relaciones entre los dos países.

Sin embargo, la fosa común de Odesa es pequeña en comparación con los varios cientos de miles de ucranianos que, según los historiadores de este país, pagaron el precio del totalitarismo comunista: uno de los lugares de matanza más conocidos está en el bosque cerca del pueblo de Bykivnia, en las afueras de Kiev, donde fueron enterradas decenas de miles de víctimas.

El IMNU precisó: "Solo podemos especular sobre la cantidad de sangre que derramó el poder soviético para imponerse en Odesa", porque, según la documentación, las tumbas podrían extenderse desde el sitio comprobado hasta un antiguo cuartel militar, convirtiéndolo en el cementerio comunal más grande de toda Ucrania.

Breve historia sobre una persecución sangrienta

Conviene reconstruir el contexto de estas masacres en masa: a finales de la década de 1920, Joseph Stalin puso fin a la Nueva Política Económica (NEP) de Lenin, a fin de restaurar el comunismo puro.

Después de 1929, y durante la década de 1930, los cierres de iglesias, los arrestos masivos de clérigos y de laicos religiosos activos, así como la persecución de las personas que asistían a la iglesia alcanzaron proporciones sin precedentes.

La punta de lanza de esta política fue la Liga de Ateos Militantes (LMG) o Sociedad de los Sin Dios o Unión de los Sin Dios, una organización antirreligiosa formada por trabajadores y ciudadanos soviéticos durante el período 1925-1947.

Guiada por los principios bolcheviques y la propaganda antirreligiosa del partido comunista, la Liga luchó contra la religión en todas sus formas e inculcó el ideal del pensamiento científico entre los trabajadores. La Liga cerró la mayoría de los lugares de culto en la Unión Soviética.

La LMG utilizó tácticas de terror contra los creyentes para avanzar en su campaña, mientras encubría sus acciones bajo la apariencia de protección estatal y enjuiciamiento de infractores de la ley.

Se organizaron juicios contra obispos que, junto con su clero y feligreses laicos, fueron denunciados como integrantes de "bandas terroristas subversivas" que habían sido desenmascaradas.

La propaganda oficial de la época exigía que se desterrara de la Unión Soviética el concepto mismo de Dios. Estas persecuciones contribuirían al objetivo socialista final de eliminar la religión.

Un plan asesino quinquenal

Al igual que los planes económicos quinquenales, las estrategias de planificación económica del gobierno que establecían objetivos de producción para un período de cinco años, establecidos en la Unión Soviética de 1929 a 1991, otros proyectos que llevaban el mismo nombre tenían lados mucho más oscuros.

De 1932 a 1937, Joseph Stalin decretó los "planes quinquenales del ateísmo" y así la LMG fue la encargada de la eliminación total de toda expresión religiosa en el país. Muchos de estos mismos métodos y tácticas de terror también se impusieron a otras personas a quienes el régimen consideraba como sus enemigos ideológicos.

Entonces, en 1932, el poder soviético aumentó la presión sobre los campesinos de Ucrania, los kulaks, culpables de hacer su propia voluntad y sospechosos de nacionalismo. Los representantes del partido multiplicaron las requisas forzosas, incluso dentro de las granjas colectivas.

En 1932, empezaron a sentirse los primeros efectos de esta política desastrosa, con una hambruna que dejaría varios millones de víctimas, aproximadamente siete millones según una estimación conservadora, hambruna orquestada por Stalin para reprimir cualquier voluntad independentista.

Los historiadores ucranianos no dudan en calificar como genocidio esta hambruna asesina, planeada por el "padrecito de los pueblos".