Un duro final de invierno italiano para Steve Bannon

Abril 02, 2021
Origen: fsspx.news
La antigua cartuja de Trisulti

El Consejo de Estado ha decidido cancelar el contrato de arrendamiento por el que la provincia de Lazio (Italia) había concedido el uso de un antiguo monasterio medieval al Instituto Dignitatis Humanae, una organización católica conservadora liderada por Steve Bannon, uno de cuyos objetivos es trabajar por la formación y unión de los derechos europeos.

"El gobierno italiano ha demostrado ser incompetente y corrupto". El exestratega de Donald Trump se expresó de este modo porque, desde el 15 de marzo de 2021, la justicia le ordenó hacer las maletas, deseando así poner punto final a una aventura italiana que muchos creían llena de promesas.

Todo comenzó en 2008, cuando el diputado británico Benjamin Harnwell fundó el Instituto Dignitatis Humanae (IDH), cuyo objetivo es "defender los valores judeocristianos de la civilización occidental, a través del reconocimiento del hombre como imagen de Dios".

Su amigo Steve Bannon, católico, productor de cine, empresario y periodista, se comprometió a fondo para crear un vasto mecanismo de movilización en torno al tema de la unión de los derechos europeos.

Para hacer realidad este proyecto, el IDH tenía la intención de establecerse en Italia y fundar una academia de formación política.

En febrero de 2018, el Estado italiano otorgó en arrendamiento al Instituto el uso de la cartuja de Trisulti, al norte de Roma, encaramada en una zona elevada, como un nido de águila, rica en una historia milenaria: un icónico lugar que parecía bastante adecuado para simbolizar el renacimiento de la cristiandad.

Pero en octubre de 2018, el Ministerio de Cultura italiano rescindió el contrato de arrendamiento: una decisión que, sin embargo, sería declarada nula por el tribunal administrativo de la provincia de Lazio el 27 de mayo de 2020. Steve Bannon se regocijó, pensando que la batalla estaba ganada.

Sin embargo, hubo un repunte en marzo de 2021: el Consejo de Estado reiteró la rescisión del contrato de arrendamiento, justificando su decisión sobre una serie de "fallos contractuales" y "la ausencia de un plan financiero". Pero Steve Bannon y su amigo Ben Harnwell no tienen la intención de detenerse, y están decididos a apelar.

"Este tipo de decisión se espera de un país del Tercer Mundo, no de una nación fundadora de la civilización occidental", comentó, un tanto burlón, el magnate conservador que asegura: "Trisulti es un tesoro italiano, y lucharemos por él".