Un informe pericial advierte sobre la amenaza yihadista

Mayo 05, 2021
Origen: fsspx.news

La organización Ayuda a la Iglesia Necesitada (AED) publicó su más reciente informe sobre la persecución religiosa en el mundo, el cual destaca el "aumento exponencial" de los grupos yihadistas, algunos de los cuales están afiliados a la organización Estado Islámico (IE), especialmente en África subsahariana y África Oriental. Los cristianos están una vez más en la mira.

"En los últimos dos años, los grupos yihadistas han consolidado su presencia en el África subsahariana: la región se ha convertido en un refugio para más de dos docenas de grupos que operan activamente, cooperando cada vez más entre sí en 14 países; la mayoría de estos grupos están afiliados al EI o al-Qaeda", declaró Marcela Szymanski en el informe publicado el 20 de abril de 2021.

Según la opinión de la investigadora, "el desarrollo de estos grupos afiliados al Estado Islámico se ha producido en un período de tiempo extremadamente corto, y el patrón es siempre el mismo: los grupos criminales locales comienzan atacando esporádicamente y al azar. Detectados y estimulados por los predicadores salafistas, luego pasan a una etapa ideológica y operan de manera selectiva".

La persecución basada en la fe ha empeorado particularmente en Nigeria, Mozambique, Burkina Faso, Camerún, Chad, Malí, República Democrática del Congo y otros países africanos, donde los cristianos son presa fácil de los islamistas radicales.

La dictadura marxista

En Asia continental, varios países continúan siendo gobernados por dictaduras marxistas de partido único. China, con una población de 1,400 millones, se distingue por aplicar una de las herramientas de control estatal sobre la religión más invasivas y eficaces del mundo.

Combinando la vigilancia masiva, un sistema de crédito social que escudriña y sanciona el comportamiento individual, y una brutal represión contra los grupos religiosos y étnicos sospechosos de deslealtad, el Partido Comunista Chino (PCCh) está alcanzando niveles insospechados cuando se trata de reprimir la libertad religiosa.

Además, como revela el informe sobre China, la situación se ha vuelto más brutal desde que Xi Jinping fue elegido presidente de China en 2013, como lo demuestra el internamiento masivo de más de un millón de uigures, en su mayoría musulmanes, y su sujeción a los programas coercitivos de "desradicalización" desde 2017.

Corea del Norte, Vietnam y Laos son otros regímenes de Asia continental basados ​​en ideologías de estilo marxista y mecanismos de control religioso similares. Como muestra el informe sobre Corea del Norte, este país practica una política de exterminio de la religión aún más severa que la del PCCh.

Mientras tanto, Vietnam y Laos, continúan implementando reformas modestas y graduales que otorgan a las comunidades religiosas registradas en el estado mayor libertad para poseer propiedades y realizar actividades religiosas.

Thomas Heine-Geldern, presidente de la rama internacional de AED, lamenta que "a pesar de las proclamaciones -por muy importantes que sean- de la ONU, (…) hasta la fecha, la respuesta de la comunidad internacional a la violencia y las persecuciones religiosas en general puede describirse como demasiado débil y demasiado tardía".

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