Un teólogo romano interviene en el debate sobre la intercomunión

Mayo 22, 2018
Origen: fsspx.news
Monseñor Nicolas Bux.

Un papa no puede, en ningún caso, abdicar de su deber de enseñar inherente al cargo de sucesor de Pedro, dando preferencia a una "enseñanza sinodal" de la Iglesia. Esto fue lo que declaró Monseñor Nicolas Bux, exconsultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 14 de mayo de 2018.

Monseñor Bux intervino en las columnas del sitio de información La Nuova Bussola Quotidiana para recordar que la esencia de la Iglesia Católica es "jerárquica y no sínodal" y que las "cuestiones pastorales" sólo pueden ser resueltas a "la luz de la sana doctrina."

Por lo tanto, la solución del problema sobre el acceso de los protestantes al sacramento de la Eucaristía, no radica en "un consenso lo más unánime posible", como pidió el Papa Francisco a la Conferencia Episcopal de Alemania.

Las reflexiones del exconsultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe, tuvieron lugar algunos días después de una entrevista concedida a Vatican Insider por el Cardenal Walter Kasper, donde éste último afirmó que nada en la enseñanza de los últimos papas se opone a la intercomunión sacramental entre católicos y protestantes.

En la opinión de Monseñor Bux, el cardenal fuerza la interpretación de los pasajes citados para apoyar su teoría, y omite aquellos que se interponen. El simple hecho de la "creciente oposición entre los fieles y los obispos por un lado, y entre los propios obispos por el otro", sobre una cuestión tan crucial como la intercomunión sacramental, es una señal muy clara, según el prelado romano, de que la solución del Cardenal Kasper no es tan evidente.

"El ejercicio del ministerio petrino que indica el camino a seguir para toda la Iglesia", finalizó Monseñor Bux, es "indispensable": el papa no puede abdicar de este deber." Esperemos que la voz de este renombrado teólogo sea escuchada.

De este debate, que se encuentra actualmente en curso, debemos recordar también la dimensión aleatoria del magisterio moderno, que ya no se atreve a proclamar los derechos de la verdad y trata de adaptarse a todas las conciencias o situaciones, según el país, las culturas o las sensibilidades. Un magisterio de autoridad dudosa pierde, necesariamente, su fuerza y credibilidad. El deber del papa es apacentar a las ovejas y a los corderos del rebaño de Cristo (Jn. 21, 15-17), y confirmar a sus hermanos en la fe (Lc. 22, 32), en vez de mantener al rebaño en la oscuridad o ignorar la doctrina en nombre de una pastoral elástica.