Una cruz que sobrevivió intacta al bombardeo de Nagasaki regresa a su catedral

Agosto 19, 2019
Origen: fsspx.news
Las ruinas de la Catedral de Nagasaki.

Mientras Japón conmemoraba el 74 aniversario del bombardeo atómico de Nagasaki, el 9 de agosto de 2019, una cruz de madera que sobrevivió intacta en medio de las ruinas fue devuelta a su lugar de origen: la Catedral de Urakami, ubicada cerca del hipocentro del desastre.

El jueves 9 de agosto de 1945, a las 11:00 am, el bombardero estadounidense B-29 Bockscar arrojó la bomba nuclear "Fat Man" sobre la ciudad de Nagasaki, la cual ocasionó directamente la muerte de al menos 40,000 personas. Tres días después de Hiroshima (con un saldo de 75,000 muertos), el segundo bombardeo nuclear en la historia golpeó el centro histórico del catolicismo en el archipiélago japonés. En vez de caer sobre los alrededores de Mitsubishi, el objetivo original, la bomba de plutonio explotó a 580 metros sobre el distrito de Urakami, un valle en el suburbio industrial de Nagasaki. La Catedral de la Inmaculada Concepción, donde los fieles se habían reunido para rezar porque se acercaba la fiesta del 15 de agosto, quedó completamente destruida.

Entre los escombros, se encontró una cruz de un metro de alto y 30 cm de ancho, decorada con hojas de oro, la cual fue confiada unos meses después de la tragedia a un soldado estadounidense, Walter Hooke, por el obispo de Nagasaki, Monseñor Aijiro Yamaguchi. Como teniente segundo en la Infantería de Marina, Walter Hooke conservó la cruz irradiada como una reliquia antes de donarla en 1982 al Centro de Recursos para la Paz en la Universidad de Wilmington, en el estado de Ohio.

Fue esta cruz la que regresó a su santuario original el 7 de agosto de 2019. La directora de la institución, Tanya Maus, viajó hasta Japón para entregarla personalmente a las autoridades de la actual Catedral de Nagasaki, reconstruida sobre las ruinas de la antigua.

Mitsuaki Takami, arzobispo de Nagasaki, dijo mientras recibía la reliquia: "Esta cruz nos dice lo brutales que pueden llegar a ser los humanos y, al mismo tiempo, nos da esperanza". Es cierto que, ante la barbarie y el mal en todas sus formas, la cruz es nuestra única esperanza. Ave crux spes unica.