Una cruzada vital

Diciembre 29, 2020
Origen: fsspx.news

El 21 de noviembre de 2020, en la fiesta de la Presentación de la Virgen María, la Fraternidad San Pío X lanzó una cruzada de oración para pedir por la libertad de la Misa y por las vocaciones. En todo el mundo se están rezando cientos de rosarios diariamente por esta intención vital. Y así será hasta el Jueves Santo, 1 de abril de 2021.

Pero, ¿quién comprende realmente la urgencia de esta cruzada? ¿Quién capta mejor todo su poder? No son los que se pensaría en primera instancia.

Por el contrario, son aquellos que quieren confinar la Misa de siempre, por razones sanitarias, porque temen que la belleza de su sagrada liturgia sea epidémica,

Quienes desean prohibir la comunión en la boca, por razones profilácticas, porque temen que el respeto debido a la presencia real sea contagioso,

Quienes se esfuerzan por aislar la Tradición, por razones antisépticas, porque saben que es eminentemente transmisible, en particular entre los jóvenes cansados ​​del posmodernismo posdecadente.

¡Estos son los que entienden cuán formidable es una cruzada de oración, con el rosario como única arma! Igual que David con una honda insignificante enfrentándose a un gigantesco y grotesco Goliat.

Los timoratos objetarán que se trata de un combate desigual, una guerra asimétrica... pretextos patéticos que rechazarán quienes saben que están al servicio de Aquella que es "terrible como un ejército en batalla" (Ct 6, 9).

¡La cruzada o la estampida! No hay un "término medio", solo una mediocridad indignante.

Por eso todos los días rezamos nuestro rosario, del que cada cuenta es un pequeño grano de arena capaz de bloquear la maquinaria más terrible destinada a aplastar y triturar a las almas.

Por eso desgranamos fervientemente nuestro rosario, como pequeños guijarros capaces de derrocar gigantes.

Por eso meditamos los misterios de este rosario, del cual cada Ave es un saludo, filial y marcial, dirigido a Aquella cuyo Inmaculado Corazón triunfará al final.

Padre Alain Lorans