Vaticano: el posible regreso de la Sedia gestatoria

Abril 01, 2020
Origen: fsspx.news

El 25 de marzo de 2020, durante su visita a Santa María la Mayor para rezar a la Virgen, y aún más el 27 de marzo, durante la bendición Urbi et orbi dada en la Plaza San Pedro, el Papa Francisco parecía caminar con dificultad.

El Papa sufre de ciática crónica, por lo que cada vez camina con más dificultad. Este hecho, pero también la posibilidad de reunirse nuevamente con los fieles y reanudar las audiencias pontificias tan pronto como se supere la actual pandemia, ha ocasionado que su gente cercana se anticipe a un regreso a la normalidad.

Por esta razón, la idea de recurrir a la antigua Sedia gestatoria está actualmente siendo discutida en las Oficinas de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice. La reutilización de esta famosa silla tendría varias ventajas: el Papa ya no tendría que caminar; es accesible entre las multitudes al tiempo que lo protege; la lentitud del trayecto coincide mejor con su deseo de proximidad y, finalmente, este modo de transporte es más ecológico que el actual papamóvil, un Mercedes-Benz que funciona con gasolina. En la era de las iniciativas propugnadas por la encíclica Laudato si', esto sería un símbolo fuerte, que combina tradición y modernidad.

El ceremoniero del Papa, Monseñor Guido Marini, se ha mostrado favorable a la implementación de esta idea, siempre que sea adaptada al siglo XXI. En su opinión, queda excluida la posibilidad de reutilizar las antiguas Sillas Gestatorias almacenadas en los museos del Vaticano.

Sin embargo, un primer proyecto menciona que se deben tener en cuenta ciertos parámetros, como la elección del material. Se habla de una estructura ligera en carbono, aluminio o titanio. También dice que debe haber un espacio mínimo de un metro entre los transportistas, por razones de higiene. Igualmente, se está analizando un sistema de ventilación, que permitiría renovar el aire alrededor del Santo Padre y garantizar el calor o la frescura según la temporada. Está fuera de discusión recurrir a las antiguas plumas de avestruz que cumplían estas funciones, pero cuyo uso ya no se entendería hoy en día; además de que su comercio está prohibido.

Juan Pablo I fue el último Papa en utilizar la Sedia gestatoria. Fue el día antes de su muerte, el 27 de septiembre de 1978, durante una audiencia pública. Juan Pablo II y sus sucesores nunca la usaron.

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