Argentina: beatificación de Negrito Manuel, guardián de la Virgen de Luján

La Congregación para las Causas de los Santos dio luz verde al proceso de beatificación de Negrito Manuel, testigo del milagro y primer guardián de la imagen de Nuestra Señora de Luján, Patrona de Argentina.

La Virgen de Luján (Argentina) es una estatuilla de terracota de 38 cm de alto. Su historia comienza en 1630, cuando un terrateniente tenía la intención de construir en su finca una capilla dedicada a la Virgen María. Uno de sus amigos le envió dos imágenes de la Virgen, una representando a Nuestra Señora de la Compasión, la otra a la Inmaculada Concepción.

Mientras las dos estatuillas eran transportadas en dos cajas separadas, en una carreta tirada por un par de bueyes, estos se detuvieron en las orillas del río Lujan y no avanzaron hasta que la imagen de la Inmaculada se descargó de la carreta. 

Tomando esto como una señal del cielo, los presentes pensaron de inmediato que la Virgen deseaba que se construyera un santuario en su honor en ese lugar. Testigo del milagro, Negrito Manuel, un esclavo negro bautizado, fue asignado por su amo a custodiar el lugar y la imagen de la Virgen María: una misión que cumpliría hasta su muerte.

Negrito Manuel se convirtió en el principal propagador del culto a la Virgen de Luján, y en el guardián del primer lugar de peregrinación, asegurándose de mantener siempre encendida una vela en el altar de la pequeña ermita que albergaba la estatuilla.

Muerto en olor de santidad en 1686 - la Virgen le había revelado la fecha de su muerte - Manuel descansa detrás de la capilla original, sobre la cual ahora se erige una basílica neogótica, cuya construcción comenzó en el siglo XIX y fue completada en 1937.

El 30 de julio de 2019, Monseñor Augustin Radrizzani, arzobispo de Mercedes-Luján, recibió de la Congregación para las Causas de los Santos el siguiente decreto: "Después de considerar la cuestión, la Santa Sede declara que no existe ningún impedimento para continuar con la causa de beatificación y canonización del siervo de Dios Manuel Costa los Ríos, más conocido como Negrito Manuel". Cuando todavía era arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, hoy el Papa Francisco, expresó su deseo de ver al antiguo esclavo negro de Luján, un día transportado a los altares.