Australia: nuevo ataque contra las escuelas privadas

Parlamento australiano, cámara baja

Contra todo pronóstico, la cámara baja del parlamento australiano aprobó un texto que reduce el margen de acción de los establecimientos confesionales privados, que, a partir de ahora, deberán tomar en cuenta la ideología de género para la contratación de su personal y la inscripción de sus alumnos. Ahora, el Senado, de mayoría progresista, debe tomar una decisión.

Todavía no eran las cinco de la mañana del 10 de febrero de 2022, cuando la Cámara de Representantes, en contra de la opinión del gobierno federal, aprobó una enmienda destinada a abolir el derecho de las escuelas confesionales a rechazar, si lo desean, a los estudiantes "homosexuales o transgénero".

El gobierno que preside Scott Morrison, por su parte, apoyó un proyecto más favorable a los establecimientos educativos privados confesionales, prohibiéndoles en principio despedir a un estudiante por motivos de homosexualidad, a menos que tengan una política escrita sobre el tema expresando claramente su posición.

Esta cláusula fue duramente criticada por la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento, que denunció la primera versión de un texto que podría "limitar el derecho a la igualdad y a la no discriminación".

Este compromiso en un principio había sido concertado con los representantes de la Iglesia católica y otras confesiones, pero la votación del 10 de febrero echó todo por tierra: "las modificaciones finalizadas en el Parlamento no son aceptables para el gobierno y las numerosas comunidades religiosas que consultamos, respondió el primer ministro australiano.

Del lado cristiano, las reacciones hostiles no se hicieron esperar: Family Voice Australia, condenó esta ofensiva "wokista", calificando la votación del 10 de febrero como "traición", mientras que Lyle Shelton, portavoz del Partido Demócrata Cristiano, considera que los padres cristianos fueron "abandonados a su suerte".

A nivel de las instancias religiosas, cabe señalar algunos matices importantes: aunque la Conferencia de Obispos Católicos de Australia (ACBC) y ciertos movimientos protestantes conservadores defienden la posibilidad de que las escuelas mantengan el control sobre los alumnos y empleados que aceptan, no sucede lo mismo con la mayoría de los anglicanos.

Ni siquiera entre ciertas organizaciones católicas dedicadas a la asistencia social, como la Sociedad San Vicente de Paúl o la Misión del Sagrado Corazón, cuyas posiciones llegan a confundirse con las defendidas por los anglicanos o los budistas…

La división incluso tomó un giro más controvertido cuando una universidad dirigida por pentecostales en Brisbane, Citipointe Christian College, generó gran controversia cuando pidió a los padres de los estudiantes que firmaran una declaración según la cual el hecho de ser homosexual o "transgénero" sería "tan destructivo para las relaciones humanas y la sociedad como la pedofilia".

Desde entonces, el establecimiento ha tenido que dar marcha atrás ante el escándalo y su director se vio obligado a tomar una "licencia indefinida".

Finalmente, lo irónico de la historia es que el resultado de la votación fue posible gracias a la deserción de cinco diputados del Partido Liberal Australiano -a pesar de ser miembros de la mayoría- que decidieron votar por la oposición laborista: Balzac tenía razón cuando escribió, sobre los liberales de principios del siglo XIX, que "en todas las épocas, hay adjetivos que son la llave maestra de las ambiciones"...