Austria se reencuentra con su pasado católico e imperial
El 11 de enero de 2019, la Iglesia católica de Austria inauguró un año conmemorativo en honor al fundador del Imperio católico de los Habsburgo, Maximiliano I, con motivo del 500 aniversario de su muerte.
Después de muchas décadas intentando mantenerse al margen de su pasado católico e imperial, la decisión austriaca de celebrar un "Año de Maximiliano", en honor al fundador de la dinastía de los Habsburgo, que murió el 12 de enero de 1519, resulta muy significativa.
La diócesis austriaca para los ejércitos comenzó las celebraciones con una misa pontifical de réquiem, el 12 de enero, en la catedral de San Jorge, en Wiener-Neustadt, la academia militar de Theresia, donde el emperador fue bautizado y ahora reposan sus restos mortales.
El Año de Maximiliano fue organizado tanto por la Cancillería de Austria como por la jerarquía católica; según informó el periódico Tiroler Tagezeitun, además de las celebraciones litúrgicas, también se llevarán a cabo otros eventos (espectáculos de luz y sonido, conciertos, etc.) en todo el país.
El Imperio austro-húngaro, el último gran estado católico en Europa, se disolvió hace cien años en nombre de un supuesto "derecho del pueblo a disponer de sí mismo", que enmascaró hábilmente el verdadero objetivo: acabar con los últimos restos de una Europa cristiana.
Cien años después, luego de la lenta agonía de las ideologías totalitarias y el reciente impacto de las olas migratorias, los austriacos parecen estar recordando su glorioso pasado. Ojalá que puedan recuperar la misma fe católica y el verdadero celo que lo inspiraron.
Fuentes: Wiener Neustadt Aktuell / National Catholic Register / FSSPX.News – 1/19/2019