Beatificación del Padre Solanus en Detroit, Michigan

Fuente: FSSPX Actualidad

El sábado 18 de noviembre de 2017, cientos de miles de personas viajaron a Ford Field, en Detroit, para asistir a la beatificación de un humilde fraile que fue portero de su comunidad durante más de medio siglo.

Más de 70,000 almas presenciaron la beatificación del Padre Solanus, llevada a cabo en el estadio Ford Field de la NFL. Los boletos para la Misa de beatificación se agotaron en cuestión de horas.

En la ceremonia se usó el idioma inglés, caldeo, español, tagalog y vietnamita, reflejando la estructura multicultural de la arquidiócesis de Detroit, a la cual pertenecen alrededor de 1.3 millones de católicos. El Cardenal Angelo Amato, actuando como delegado papal, celebró la Misa, antes de la cual tuvo lugar la beatificación formal: el arzobispo Allen Vigneron de Detroit solicitó la beatificación. El Hermano Richard Merlon, O.F.M. Capuchino, leyó una breve biografía del Siervo de Dios. Posteriormente, el Cardenal Amato, en nombre del Santo Padre, leyó la Carta Apostólica de Beatificación en latín. La imagen del Beato Solanus fue develada y sus reliquias, llevadas en procesión, fueron incensadas y veneradas.

¿Quién fue el Padre Solanus?

 

El Padre Solanus Casey, cuyo nombre de pila era Bernardo, y su apodo "Barney", fue uno de dieciséis hermanos criados en una granja en Oak Grove. Ingresó a la orden religiosa de los capuchinos en 1897, tras ser considerado académicamente insuficiente para el seminario diocesano de Milwaukee. Eventualmente, fue ordenado sacerdote siete años después, en 1904. Sus superiores le prohibieron dar homilías durante la Misa y escuchar confesiones.

Permaneció durante 20 años en la ciudad de Nueva York y cerca de Yonkers, antes de que los capuchinos lo transfirieran de regreso al monasterio de San Buenaventura, en Detroit, en 1924. Portando el tradicional hábito con capucha y sandalias, el Padre Solanus trabajó como portero de su comunidad durante otros veinte años, pero su reputación de santidad excedía por mucho su modesto título.

"Tenía una presencia muy amable. Dejaba a las personas con un maravilloso sentimiento de paz en sus corazones," declaró el Padre Martin Pable, de 86 años de edad, a The Associated Press. "Solía decir: 'Recemos por esto y veamos qué es lo que Dios quiere hacer.' Algunas personas no eran curadas, pero les decía que soportaran sus problemas con la ayuda de Dios."

Más tarde, durante su estancia en el seminario de Huntington, IN, los habitantes de la ciudad de Detroit realizaban viajes de cuatro horas de duración en autobús para ver al hombre de la barba blanca. Todos los días llegaban cientos de cartas, y hubo milagros durante su vida acreditados a sus oraciones.

Aun 60 años después de su muerte, "la gente no dice:' voy a visitar la tumba del Padre,'" dijo Monseñor Allen a The Associated Press. "Dicen: 'Voy a hablar con el Padre,'"

El Padre Solanus, que murió a los 86 años de edad, en 1957, también fue el co-fundador del Comedor de Beneficencia Capuchino, que sirve hasta 2,000 comidas al día para los pobres de la ciudad de Detroit. La causa para su canonización se abrió menos de una década después de su muerte.

Hacia la canonización

 

El Papa Juan Pablo II lo declaró Venerable en 1995. Una curación milagrosa acreditada a las oraciones del Venerable Solanus, y aprobada por el Vaticano, avanzó la causa de beatificación y el título de "Beato": Paula Medina Zarate, una maestra de Panamá, fue curada instantáneamente de un padecimiento cutáneo genético, mientras rezaba en la tumba del Padre Solanus en 2012. El siguiente milagro aprobado allanará el camino para su canonización.

El Padre Solanus Casey es el segundo hombre estadounidense que es beatificado por la Iglesia católica. El Padre Stanley Rother, un sacerdote asesinado en la guerra civil de Guatemala, fue el primer hombre estadounidense en ser beatificado, el pasado mes de septiembre en la ciudad de Oklahoma.

El Beato Padre Solanus Casey.