China y el Vaticano a punto de renovar el acuerdo provisional

Fuente: FSSPX Actualidad

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El 22 de septiembre de 2018, el Vaticano y Beijing firmaron un Acuerdo provisional, por un período de dos años, que se ha mantenido en secreto y que está relacionado con el nombramiento de obispos católicos en China.

Según la información transmitida por el Global Times, un diario de la República Popular China, el Vaticano y Beijing se encuentran actualmente en contacto diplomático para renovar este acuerdo. Monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, rector de las Pontificias Academias de Ciencias Sociales, declaró que este acuerdo será renovado, y que este hecho es la prueba de que "el acuerdo-marco ha funcionado bien durante los dos últimos años", informó el diario chino.

"China y el Vaticano están satisfechos con el acuerdo-marco"

"Ambas partes se muestran optimistas en cuanto a la renovación, y desean transformarlo de un acuerdo temporal a uno permanente", declaró al diario chino Monseñor Vincent Zhan Silu, vicepresidente de la Conferencia [oficial. NDLR] Episcopal de la Iglesia católica en China, y obispo de la diócesis de Mindong (Fujian, este de China). Este último, ordenado sin la orden de la Santa Sede, pero reconocido por Beijing, había sido excomulgado por Roma hasta que el Papa Francisco levantó esta sanción como parte del Acuerdo Provisional. Monseñor Zhan Silu es uno de los siete obispos cuyo nombramiento fue reconocido por Roma en el otoño de 2018, validando así su nombramiento llevado a cabo por la Asociación Patriótica Católica, un órgano oficial del estado comunista.

La renovación del Acuerdo "muestra que China y el Vaticano están satisfechos con el marco establecido en los últimos dos años, ya que por lo menos dos obispos chinos fueron nombrados por el Papa gracias a este acuerdo", explicó Monseñor Zhan Silu al Global Times, y agregó que, de no ser por la pandemia de COVID-19, habría más nombramientos. "Esta es una prueba de que la Santa Sede puede ser un socio confiable e importante para China", explicó al Global Times el sinólogo italiano Francesco Sisci, investigador del Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Pekín y experto en asuntos del Vaticano.

"Una China que no existe"

En este contexto utópicamente irénico, no podemos olvidar las estremecedoras declaraciones de Monseñor Sorondo, a su regreso de China en 2018, y publicadas en la edición española de Vatican Insider del 2 de febrero de 2018. El obispo argentino enumeró todas las maravillas que había visto durante su viaje y dijo en particular: "Me he encontrado con una China extraordinaria: lo que la gente no entiende es que el principio chino fundamental es trabajo, trabajo, trabajo. No hay otra cosa. Al final del día, como decía San Pablo, el que no trabaja no come. En la actualidad, las personas que mejor realizan la doctrina social de la Iglesia son los chinos (sic)".

El Padre Bernardo Cervellera, director de AsiaNews, comentó el 7 de febrero de 2018: "Monseñor Sánchez Sorondo habla de una China que no existe, o que los diligentes camaradas chinos no le han mostrado. (…) El canciller de la Pontificia Academia de Ciencias incluso afirma que los chinos son "los que mejor realizan la doctrina social de la Iglesia". Seguramente no se refiere a la expulsión [de la población inferior e indefensa para "limpiar" las periferias de las megaciudades], que es muy similar a uno de los frutos de la "cultura del descarte" tan criticada por el Papa Francisco. (…) Quizás deberíamos ofrecerle al obispo argentino una lectura de las noticias diarias sobre la violencia, las detenciones de cristianos, musulmanes, budistas, los abusos a las iglesias nacionales, el control sobre las iglesias oficiales. La caótica trayectoria de los diálogos entre China y el Vaticano atestigua la dificultad con la que Pekín traga las gotas de la libertad religiosa para los católicos".

Además, recordó la agencia italiana AsiaNews, Monseñor Sánchez Sorondo no dudó, en febrero de 2017, durante un encuentro internacional sobre tráfico de órganos, en defender ferozmente a Pekín contra las acusaciones de trasplantes obligatorios realizados por médicos chinos en prisioneros y condenados a muerte.

Un Acuerdo sin frutos

El 7 de septiembre de 2020, el sitio católico estadounidense Crux informó sobre una discusión en línea organizada el 4 de septiembre por el Instituto Acton, en la que intervino el Padre Cervellera. Refiriéndose al artículo publicado en el Global Times, el director de AsiaNews precisó que muchos funcionarios del Vaticano elogiaron el acuerdo como algo positivo y fructífero, mientras que "China jamás dijo nada al respecto". El hecho de que China haya guardado silencio sobre el acuerdo sugiere dos cosas: 1. El Partido Comunista Chino considera el acuerdo como algo positivo, 2. "Los desafíos han aumentado tanto que los chinos están pidiéndolo todo al Vaticano". En este caso "todo", explica el Padre Cervellera, significaría que "el Vaticano debe aprobar todo lo que hace China, y ciertamente esto implica que debe interrumpir el diálogo con Taiwán. De esta forma, los taiwaneses perderían la única embajada que tienen en Europa, siendo la Santa Sede su único vínculo diplomático en Europa.

En cuanto al Acuerdo, "en sí mismo debería centrarse en el nombramiento de nuevos obispos, pero desde que finalizó, no se ha nombrado ningún nuevo obispo", añadió el Padre Cervellera, subrayando que los dos obispos nombrados por la Santa Sede, y los otros tres que fueron reconocidos por el gobierno chino en los últimos dos años, habían sido seleccionados años antes del Acuerdo de 2018. "Por lo tanto, no se puede decir que esto sucedió gracias al Acuerdo".