Congreso en el Vaticano sobre el cuidado de la Iglesia hacia los moribundos

Fuente: FSSPX Actualidad

El 24 de agosto del 2017, este congreso, organizado por la Academia Pontificia para la Vida, contó con la asistencia de los más grandes expertos del mundo en cuidados paliativos.

"Nuestros amigos enfermos, especialmente aquellos con enfermedades graves o agonizantes, necesitan estar rodeados por el amor de todos," declaró el arzobispo Paglia, presidente de la Academia Pontificia para la Vida, en el micrófono de Radio Vaticano, durante su presentación para el congreso sobre el cuidado de los moribundos, que fue celebrado en Roma el 24 de agosto.

El seminario se organizó en medio del escándalo mediático ocasionado por la firme advertencia enviada por Roma a la rama belga de la congregación católica dedicada al cuidado de los enfermos - los Hermanos de la Caridad de Gante - que ha estado praticando el "suicidio asistido" durante ya varios meses en sus establecimientos en Bélgica.

Como una alternativa a la eutanasia, que según la simple ley natural es siempre un asesinato inaceptable, la Iglesia se ha dedicado desde hace varias décadas a desarrollar cuidados paliativos que, en palabras del presidente de la Academia para la Vida, representan, "en algunos aspectos, la mayor expresión de cuidado, ya que en el momento de mayor debilidad, la persona enferma se encuentra rodeada del amor de todos."

El objetivo del simposio



El objetivo del simposio fue profundizar y aclarar el concepto de cuidado paliativo desde una perspectiva cristiana, sin reducir este cuidado a un simple tratamiento técnico del dolor, el cual, en la mayoría de los casos, conduce a olvidarse de ver al paciente como una persona enferma, concentrándose únicamente en uno de los aspectos del sufrimiento físico que padece.

Para Monseñor Paglia, esta falta de perspectiva conduce a "una especie de 'vivisección' que no lleva a ningún lado, más que a olvidar la dimensión humana de un evento como la muerte, que está conectada a la vida y a la persona," añadió en su entrevista con Radio Vaticano.

En esta perspectiva, el tratamiento del dolor debe ir acompañado del cuidado espiritual del paciente. Es por esto que una importante parte del simposio se consagró a la conferencia dada por la renombrada especialista Christina M. Puchalski. La profesora polaca de medicina en la Universidad George Washington, en Estados Unidos, es la directora de un instituto fundado por ella, el GWish (Instituto George Washington para la Espiritualidad y la Salud).

En sus trabajos y contribuciones para varios diarios científicos, la profesora Puchalski ha demostrado que cuando el cuidado espiritual para los pacientes, el cual no es cuestión de técnica, se implementa como parte integral del cuidado paliativo, se traduce en beneficios muy importantes y consuelos para el paciente y para quienes lo rodean.

La postura de Pío XII sobre esta cuestión



Hacia el final de su pontificado, el Papa Pío XII declaró en un mensaje de radio a los participantes del Séptimo Congreso Internacional de Doctores Católicos, el 11 de septiembre de 1956:

El doctor mantiene una actitud de reserva respetuosa hacia el cuerpo humano, porque sabe que este cuerpo está animado por un espíritu, un alma inmortal, que junto con él forma una sola naturaleza que depende completamente del orden religioso y moral.

El doctor católico sabe que tanto él como su paciente están sujetos a la ley de su conciencia y a la voluntad de Dios; pero también sabe que todos los recursos de la naturaleza han sido puestos a su disposición por el Creador, para que pueda proteger y defender a los hombres de las enfermedades y los males.

No diviniza la naturaleza ni la medicina: no las considera absolutas, pero ve en ellas un reflejo de la grandeza y bondad de Dios, y las pone completamente a su servicio.