En Dakar, un Domingo de Ramos con pañuelos en vez de palmas
La decisión del arzobispo de Dakar de reemplazar las palmas con pañuelos en nombre de la ecología, el primer día de la Semana Santa, no es unánime entre los fieles y plantea muchas preguntas en torno a una liturgia vaciada de su significado.
"Que nadie se atreva a cortar palmas por respeto a la naturaleza con que Dios nos ha bendecido". Es con estas palabras que el Vicario Episcopal a cargo de la liturgia en la Diócesis de Dakar justificó la decisión del arzobispo Benjamin Ndiaye de celebrar el Domingo de Ramos de 2019 con pañuelos.
Por segundo año consecutivo, el primer día de la Semana Santa ha sido separado del simbolismo de las palmas bendecidas: "Las palmas ahora serán reemplazadas por pañuelos, para aclamar a Cristo, como la multitud de Jerusalén, con motivo del Domingo de Ramos y de la Pasión", declaró el prelado senegalés el 18 de marzo de 2018.
Una decisión que no dejó de provocar reacciones entre los fieles y sacerdotes senegaleses: una bendición de pañuelos en sustitución de las palmas ¿no es un disparate litúrgico?, se preguntan.
¿Será necesario prohibir las cenizas, en nombre de las emisiones de carbono, las velas debido a la explotación de las abejas y el bautismo para ahorrar agua?
Esperamos que algunos miembros del clero defiendan la dignidad de la liturgia y el reino social de Cristo, tan ardientemente como proclaman el nuevo dogma de la "eco-ideología".
Fuente: La Croix Africa - FSSPX.Actualités - 24/04/2019