Ecuador: el tiro de despedida de Lenin Moreno
Poco antes de dejar la presidencia de la República del Ecuador, Lenin Moreno decidió ajustar cuentas con la Iglesia privando a las escuelas católicas de todos los subsidios.
"Quien no lo hizo a la entrada, lo hace a la salida": dicho muy popular en América Latina, que parece haber inspirado al presidente saliente de Ecuador.
En efecto, Lenin Moreno está a punto de marcharse: las elecciones presidenciales del 11 de abril de 2021 dieron como resultado la elección del banquero conservador Guillermo Lasso, de 65 años, con el 52.4% de los votos. El futuro exjefe de Estado no podía presentarse a la reelección en virtud de una ley que había aprobado en referéndum... contra sus oponentes políticos.
Biografía
Un personaje curioso este Moreno. Parapléjico tras una herida de bala durante un robo, se ha dedicado a mejorar el bienestar de las personas con discapacidad durante sus mandatos políticos. Esto le valió una nominación al Premio Nobel de la Paz en 2012.
Fue elegido dos veces vicepresidente de Ecuador como miembro de la Alianza País, integrada por más de 30 organizaciones y partidos políticos ecuatorianos de izquierda y centro izquierda. Bajo esta etiqueta fue elegido presidente en 2017.
Fue entonces que se peleó con sus viejos amigos, y practicó una política más de derecha que lo excluiría del partido. Por su parte, suspendió y luego procesó a su vicepresidente, quien fue condenado a seis años de prisión.
Finalmente, en septiembre pasado, vetó el proyecto de ley sobre el código de salud, aprobado por el parlamento unos meses antes, que eliminaría todas las restricciones al aborto "en caso de emergencia obstétrica". Este veto fue muy bien recibido por el arzobispo de Quito, quien agradeció al presidente por este gesto.
¿Ajuste de cuentas o intento de reposicionamiento?
Pero los hombres suelen ser complejos. Antes de dejar la presidencia, es posible que Lenin Moreno haya querido ajustar cuentas con la institución católica, que no ha escatimado en su apoyo al presidente electo, conocido por ser conservador y cercano a los círculos del Opus Dei.
Por ejemplo, un decreto presidencial firmado a mediados de mayo retiró de las escuelas católicas los subsidios que el estado les otorgaba desde hace treinta años. El episcopado del pequeño país centroamericano se apresuró a condenar resueltamente una medida que considera injusta.
"Al final de su mandato, nos hubiera gustado dirigirnos a usted para agradecerle los servicios prestados a favor de la educación católica (…) lamentablemente, solo podemos expresar nuestro descontento con los últimos hechos que perjudican a la niñez y a las familias", lamentaron los prelados en su carta abierta.
Los obispos también denunciaron "un acto de exclusión atroz": los profesores de las escuelas católicas han quedado excluidos del bono de doscientos dólares (poco más de 160 euros) que se paga a los profesores y docentes públicos.
La vejatoria medida del presidente saliente se extiende incluso a los desayunos escolares, que ya no serán gratuitos en los establecimientos católicos: "qué terrible infamia está cometiendo hacia los más pobres y desfavorecidos, rechazando a los niños que viven en las zonas más apartadas del país", reaccionó con indignación el episcopado.
Podemos apostar que Guillermo Lasso eliminará muy pronto las medidas tomadas por su antecesor.
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Fuentes: Vida Nueva/InfoCatolica – FSSPX.Actualités
Imagen: Flickr / ITU Pictures (CC BY 2.0)